Marruecos planea incorporar tres submarinos y adjudicar la compra, un salto silencioso que cambia el tablero del Mediterráneo occidental donde lo que no se ve es lo que decide

Publicado el: 21 de mayo de 2026 a las 20:41
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Submarino KSS-III surcoreano en pruebas de navegación ante el posible programa submarino de Marruecos.

Marruecos vuelve a aparecer en el radar de los grandes astilleros navales. Un informe de Mirae Asset Securities sitúa a la Marina Real marroquí dentro de una posible cartera internacional de submarinos, con tres unidades en el horizonte de 2027 y con participación surcoreana todavía sin adjudicar.

La clave no es solo comprar buques que navegan bajo el agua. Si Rabat da ese paso, entraría en un terreno nuevo para su Armada, con entrenamiento, rescate, mantenimiento, astilleros y otra forma de vigilar rutas sensibles como el Estrecho de Gibraltar. Suena a salto grande. Y lo es.

Tres submarinos en la mesa

El documento de Mirae Asset Securities, firmado por el analista Dong-ho Jeong, coloca a Marruecos en una lista de posibles programas navales entre 2026 y 2030. En esa tabla aparecen también Arabia Saudí, con cinco submarinos, y Egipto, con cuatro unidades previstas.

El dato importante está en el matiz. El estado del programa marroquí figura como pendiente, lo que significa que no hay una empresa seleccionada ni un contrato cerrado. En defensa, una línea en un informe financiero puede abrir una pista, pero no equivale a una orden de compra.

Aun así, el movimiento encaja con una tendencia más amplia. Corea del Sur está empujando fuerte para vender barcos militares fuera de Asia, y Marruecos busca diversificar proveedores más allá de sus socios tradicionales.

Qué gana Marruecos

Un submarino convencional es un buque que se mueve bajo el agua sin usar un reactor nuclear. Puede vigilar, escuchar y acercarse a zonas sensibles con mucha discreción. Dicho de forma simple, es como tener unos ojos y unos oídos bajo el mar.

Para Marruecos, esa capacidad tendría valor en rutas marítimas muy transitadas. También serviría para proteger puertos, controlar accesos costeros y reforzar la disuasión, que es la idea de evitar un conflicto mostrando que tienes medios para responder.

Pero un submarino no funciona solo. Hace falta formar tripulaciones, crear protocolos de emergencia y saber rescatar a marinos si algo va mal. Por eso tiene peso que oficiales y observadores marroquíes hayan seguido ejercicios como Kurtaran-2026, organizado por la Armada turca cerca de Aksaz entre el 15 y el 21 de abril de 2026.

KSS-III o Scorpène

La expectación se concentra en dos modelos. Por un lado está el KSS-III, surcoreano, ligado a Hanwha Ocean, que Corea del Sur ya opera en su propia Marina y que se ofrece a países como Canadá dentro de programas de sustitución de flotas.

El KSS-III usa baterías avanzadas y un sistema de propulsión independiente del aire, una tecnología que permite permanecer más tiempo bajo el agua sin tener que subir a respirar tan a menudo. Para una Armada que empieza desde cero en este campo, la promesa coreana también pasa por entrega rápida, apoyo industrial y mantenimiento a largo plazo.

El otro gran nombre es el Scorpène de Naval Group, un submarino convencional francés con experiencia internacional. Naval Group lo presenta como una plataforma discreta, resistente y pensada para combatir buques de superficie, otros submarinos y misiones de inteligencia.

Patrulleros y astilleros

El posible salto submarino no llega aislado. Una presentación de HD Hyundai Heavy Industries y HD Hyundai Mipo menciona a Marruecos dentro de una hoja de ruta que incluye modernización de astilleros y construcción de patrulleros de altura.

Un patrullero de altura es un barco pensado para vigilar grandes zonas marítimas, controlar pesca, escoltar, detectar amenazas y apoyar operaciones de seguridad. No tiene el dramatismo de un submarino, pero en el día a día puede ser incluso más visible. Es el coche patrulla del mar, salvando las distancias.

Dentro del catálogo de Hyundai aparecen opciones como el HDP-2200+, de 94 metros y unas 2.400 toneladas, el HDP-1500Neo, más pequeño, y el HDP-1000, más ligero y rápido. Son plataformas distintas para necesidades distintas, desde vigilancia prolongada hasta respuestas más ágiles.

Por qué importa

Si Marruecos concreta la compra, la Marina Real pasaría de vigilar sobre todo la superficie a tener una capacidad bajo el agua. Eso cambia la forma de planificar operaciones navales, porque obliga al resto de actores a tener en cuenta algo que no siempre pueden ver.

También hay una lectura industrial. Apostar por Corea del Sur no sería solo comprar material, sino abrir la puerta a formación, mantenimiento y quizá transferencia de conocimiento. Al final del día, lo que intenta hacer Rabat es no depender de una sola cesta de proveedores.

Aun así, conviene no correr demasiado. Tres submarinos son una ambición fuerte para una Armada sin tradición submarina conocida, y cada unidad exige años de preparación. La compra puede decidirse en 2027, pero la capacidad real tardaría bastante más en madurar.

Mucho por decidir

La gran pregunta es quién se llevará el contrato, si es que Marruecos lo lanza formalmente. Hanwha Ocean parte con el empuje del KSS-III y de la industria surcoreana, mientras que Naval Group tiene experiencia con el Scorpène y una larga relación naval con varios países.

También pesará el precio, el calendario de entrega, el mantenimiento y el nivel de apoyo local. En la práctica, comprar submarinos es comprar una escuela completa. No basta con recibir el casco y la llave.

Por ahora, lo prudente es hablar de intención, estudio y posible adjudicación. El dato es relevante porque señala hacia dónde mira Rabat, pero todavía falta el paso que de verdad cuenta en defensa, la firma.

El informe principal se ha publicado en Mirae Asset Securities Research.


Adrian Villellas

Adrián Villellas es ingeniero informático y emprendedor en marketing digital y tecnología publicitaria. Ha dirigido proyectos en análisis de datos, publicidad sostenible y nuevas soluciones de audiencia. También colabora en iniciativas científicas relacionadas con la astronomía y la observación espacial. Publica en medios de comunicación científicos, tecnológicos y medioambientales, donde acerca temas complejos y avances innovadores a un público amplio.

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