Una secuencia grabada en las instalaciones de Shenyang Aircraft Corporation ha dejado una pista difícil de ignorar. En el fuselaje verde de un caza J-35 aparece el número 350030, que analistas de fuentes abiertas interpretan como el ejemplar número 30 de esa serie. China, sin embargo, no ha publicado un inventario que confirme esa lectura.
Si la interpretación es correcta, el programa habría pasado con rapidez de los prototipos a una producción sostenida para la Armada y la Fuerza Aérea chinas. Algunas estimaciones elevan ya el total a entre 50 y 60 aparatos y calculan que Shenyang podría acercarse a 100 al año antes de 2030, pero esas cifras siguen siendo proyecciones externas, no datos oficiales.
La pista del número 350030
OSINT significa inteligencia de fuentes abiertas. En la práctica, consiste en reunir vídeos, fotografías, imágenes de satélite y documentos públicos para reconstruir lo que un gobierno o una empresa no explica de forma directa. Es como montar un puzle, aunque siempre pueden faltar piezas.
La numeración de fábrica suele ofrecer pistas sobre lotes y unidades, pero no existe una guía pública de Shenyang que permita descifrar 350030 sin dudas. El acabado verde también pide cautela, ya que un material oficial de enero explicó que esos aviones seguían en pruebas y aún no se habían entregado. Un número pintado, por tanto, no demuestra que el aparato esté listo para combatir.
Dos cazas para mar y tierra
El J-35 naval está pensado para operar desde portaaviones y tiene alas plegables para ocupar menos espacio en cubierta. Su hermano J-35A despega desde bases terrestres y está destinado a la Fuerza Aérea del Ejército Popular de Liberación. Shenyang, integrada en el grupo estatal AVIC, desarrolla ambos modelos como una misma familia.
Un caza furtivo no es invisible, pero su forma, sus materiales y la colocación interna de parte del armamento reducen el eco que devuelve al radar. Wang Yongqing, experto jefe del Instituto de Diseño e Investigación Aeronáutica de Shenyang, afirmó que el J-35A «cuenta con sólidas capacidades de combate conjunto». Las fuentes oficiales solo hablan de un motor de desarrollo nacional para este modelo y no confirman públicamente los modelos concretos citados por analistas.
El Fujian cambia la escala
El portaaviones Fujian es la pieza que da más sentido a la variante naval. En septiembre de 2025, China confirmó que el J-35 había completado despegues mediante catapulta electromagnética y aterrizajes con cables de frenado en el buque. La catapulta impulsa el avión hasta la velocidad necesaria para volar desde una cubierta muy corta.
El 25 de junio de 2026, el Ministerio de Defensa chino confirmó que el Fujian navegaba por el estrecho de Taiwán durante un entrenamiento rutinario. Disponer de más J-35 permitiría formar pilotos, técnicos y escuadrones para el portaaviones, pero Pekín aún no ha detallado cuántos aparatos compondrán su grupo aéreo.
La fábrica se prepara para más
La ampliación industrial sí está documentada. La nueva planta de Shenyang inició el montaje de productos después de terminar su principal nave de ensamblaje en junio de 2025 y debía entrar en producción por lotes durante 2026. Las autoridades de Liaoning prevén duplicar la capacidad total del complejo en un plazo de tres a cinco años.
A su alrededor crece una red de proveedores de materiales compuestos, titanio, equipos y servicios de prueba. El Gobierno de Shenyang señala que la zona ya reúne 139 empresas y centros aeroespaciales, una cadena que puede aliviar cuellos de botella. Pero una fábrica mayor no convierte automáticamente cada puesto de montaje en un avión terminado.
Pakistán sigue siendo una incógnita
En mayo de 2026 apareció otro J-35 con el logotipo de AVIC y el número 0001, sin insignias de la Fuerza Aérea o la Armada chinas. El comentarista militar Fu Qianshao consideró probable que fuese una versión de exportación, quizá denominada J-35AE. Es una interpretación basada en su tren de aterrizaje, su pintura y su numeración, no el anuncio de un contrato.
Pakistán es el cliente potencial más citado y durante 2025 circuló la cifra de 40 aviones. Sin embargo, el ministro de Defensa pakistaní, Khawaja Asif, negó que existiera un acuerdo y dijo «creo que solo está en los medios». Los mensajes promocionales y la estrecha cooperación entre ambos países alimentan las expectativas, pero no sustituyen una firma oficial.
Qué significa realmente la cifra
Incluso si 350030 identifica al trigésimo aparato, los aviones podrían estar repartidos entre pruebas, formación, versiones navales y modelos terrestres. También es posible que la secuencia incluya aparatos de prueba o todavía sin entregar. Por eso, hablar de 30 unidades operativas sería ir más lejos de lo que permiten las imágenes.
La señal más sólida no es una cifra exacta, sino el cambio de escala. Shenyang muestra varios J-35 sin pintura final, China ya prueba el modelo en el Fujian y la ciudad presenta la familia como uno de sus principales logros industriales. Todo apunta a una producción creciente, aunque el ritmo real permanece bajo llave.
La información oficial sobre la ampliación de la fábrica se ha publicado en el portal del Gobierno provincial de Liaoning.











