¿Cuánto cuesta mantener una potencia militar global? El gasto mundial en defensa alcanzó los 2,63 billones de dólares en 2025, según el Instituto Internacional de Estudios Estratégicos. Estados Unidos concentró algo más del 35 % del total con 921.020 millones de dólares, más de tres veces y media el presupuesto declarado por China.
La clasificación ordena los presupuestos de 2025 convertidos a dólares, pero no predice quién ganaría una guerra. Los tipos de cambio y las distintas formas de contabilizar el gasto pueden mover puestos, mientras que el entrenamiento y el mantenimiento cambian la capacidad real.
Los diez presupuestos más altos
Estados Unidos encabeza la lista con 921.020 millones de dólares. Le siguen China con 251.290 millones, Rusia con un presupuesto oficial de 161.180 millones, Alemania con 107.310 millones y Reino Unido con 94.260 millones.
India ocupa el sexto puesto con 78.310 millones, por delante de Arabia Saudí con 72.530 millones, Francia con 70.000 millones, Japón con 58.910 millones y Ucrania con 44.450 millones. Es una distancia enorme entre el primero y el resto.
Hay un matiz importante con Rusia. El análisis del IISS calcula que su gasto militar más amplio llegó a unos 186.200 millones al sumar investigación, pensiones, fuerzas paramilitares y otros costes fuera del presupuesto oficial.
Del puesto 11 al 20
Corea del Sur abre este tramo con 43.840 millones de dólares. Después aparecen Italia con 40.090 millones, Israel con 39.680 millones, Australia con 37.280 millones y Polonia con 33.180 millones.
Canadá gastó 31.210 millones, Países Bajos 29.120 millones y España 28.910 millones. Argelia alcanzó 25.210 millones y Brasil cerró el grupo con 24.270 millones.
España quedó en el puesto 18 y destinó alrededor del 1,53 % de su producto interior bruto a defensa. Argelia dedicó el 8,75 %, mientras Israel registró el mayor gasto por habitante, con 4.153 dólares.
Del puesto 21 al 30
Emiratos Árabes Unidos figura en el puesto 21 con 21.680 millones de dólares. Turquía destinó 21.480 millones, Taiwán 21.200 millones, Singapur 17.990 millones y Suecia 17.060 millones.
Noruega presupuestó 16.440 millones, Indonesia 15.080 millones, Bélgica 13.900 millones, Irak 12.680 millones y Dinamarca 12.180 millones. El tamaño de la población altera bastante la lectura.
Noruega gastó 2.966 dólares por habitante, Singapur 2.958 y Dinamarca 2.013. Son cifras altas pese a sus presupuestos totales más pequeños.
Del puesto 31 al 40
México ocupa el puesto 31 con 11.360 millones de dólares. Le siguen Catar con 10.110 millones, Pakistán con 10.020 millones, Rumanía con 9.480 millones y Vietnam con 8.410 millones.
Colombia destinó 8.270 millones, Kuwait 8.190 millones, Grecia 8.060 millones, Finlandia 7.990 millones y Suiza 7.554 millones. La carga sobre cada economía, sin embargo, varía mucho.
Catar llegó a 3.935 dólares por habitante y Kuwait dedicó el 5,2 % de su economía a defensa. Suiza empleó solo el 0,75 % de su producto interior bruto.
Del puesto 41 al 50
Marruecos abre la última decena con 7.547 millones de dólares. Filipinas presupuestó 7.220 millones, República Checa 7.030 millones, Omán 6.660 millones y Austria 6.360 millones.
Irán aparece en el puesto 46 con 6.090 millones. Tailandia gastó 5.840 millones, Hungría 5.540 millones, Malasia 4.870 millones y Chile cerró el top 50 con 4.240 millones.
La ausencia no significa gasto cero. Corea del Norte, Libia, Siria y Cuba están entre los Estados sin cifras públicas o suficientemente comparables.
Gastar más no siempre significa estar listo
Un presupuesto militar paga personal, bases, combustible, equipos y municiones. Gian Gentile, coronel retirado del Ejército estadounidense e historiador sénior de RAND, señala que “Estados Unidos invierte mucho en sistemas de armas más sofisticados y extremadamente precisos”.
Pero comprar un sistema avanzado es solo el principio. Mark Cancian, asesor sénior del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, advierte que “la preparación es muy costosa y perecedera” porque entrenamiento, mantenimiento y suministros requieren financiación continua.
Mirar solo el presupuesto es como conocer el precio de un coche sin saber si tiene combustible o las revisiones al día. Un avión avanzado puede permanecer en tierra si faltan piezas o técnicos.
La OTAN eleva la referencia
Los aliados de la OTAN acordaron en junio de 2025 invertir el 5 % de su producto interior bruto en defensa y seguridad para 2035. El acuerdo de La Haya reserva al menos el 3,5 % para necesidades militares directas y permite dedicar hasta el 1,5 % a infraestructuras, redes, preparación civil e industria de defensa.
El promedio mundial fue del 2,01 % en 2025, pero la guerra altera la escala. Ucrania dedicó el 21,19 % de su economía a defensa, la proporción más alta del ranking, y dejó menos margen para otras partidas civiles.
Fenella McGerty, responsable de la investigación y los datos de economía de defensa del IISS, sitúa estas cifras dentro de una tendencia de aumento del gasto y fuertes diferencias regionales. El dinero importa. No cuenta toda la historia.
El informe principal se ha publicado en The Military Balance 2026.









