Bill Gates confirma las únicas 4 profesiones que van a sobrevivir a la IA porque son casi imposibles de reemplazar

Publicado el: 10 de julio de 2026 a las 08:06
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Bill Gates durante una intervención sobre inteligencia artificial con iconos que representan programación, biología, energía y deporte.

Bill Gates ha vuelto a encender la conversación sobre la inteligencia artificial y el trabajo. En una entrevista emitida el 4 de febrero de 2025 en «The Tonight Show», el cofundador de Microsoft dijo que la IA hará que los humanos no sean necesarios «para la mayoría de las cosas», una frase breve, pero con bastante pólvora.

La idea se ha resumido estos días como si Gates hubiera señalado cuatro profesiones blindadas ante la IA. Pero el matiz importa. Más que una lista mágica de trabajos a salvo, lo que muestran sus palabras y los estudios recientes es otra cosa, la IA no está llegando igual a todos los empleos, y muchas veces empieza sustituyendo partes del trabajo, no el oficio entero.

Qué dijo Gates

Gates explicó que la inteligencia, entendida como acceso a buenos consejos médicos, clases personalizadas o ayuda experta, podría volverse mucho más barata y común durante la próxima década. Es una imagen potente. Como pasar de tener un profesor particular carísimo a llevar uno en el móvil.

Cuando Jimmy Fallon le preguntó si aún harían falta humanos, Gates respondió que «no para la mayoría de las cosas». Después puso un ejemplo sencillo, el béisbol. Según él, la gente no querría ver ordenadores jugando, porque hay experiencias que el público sigue reservando para personas reales.

Cuatro trabajos resistentes

De ahí sale la famosa idea de los empleos más resistentes. En ese grupo suelen aparecer programadores, biólogos, expertos en energía y deportistas profesionales. No porque una IA no pueda ayudar en esos campos, sino porque siguen exigiendo juicio humano, pruebas en el mundo real y decisiones con consecuencias.

La biología, por ejemplo, no es solo leer datos en una pantalla. También implica diseñar experimentos, interpretar resultados raros y decidir qué hipótesis merece la pena perseguir. En energía pasa algo parecido, porque una red eléctrica no se arregla solo con buenas predicciones, también necesita ingeniería, seguridad y decisiones políticas.

La IA no reemplaza igual

La IA generativa es un tipo de software capaz de crear texto, código, imágenes o respuestas a partir de instrucciones humanas. En la práctica, eso significa que puede escribir un correo, resumir un informe o preparar una primera versión de un programa. Suena pequeño, pero en una oficina esas tareas ocupan muchas horas.

Por eso los trabajos de cuello blanco están en el centro del debate. Mustafa Suleyman, consejero delegado de Microsoft AI, habló de automatización rápida en tareas de oficina, aunque después aclaró que se refería a partes concretas del trabajo y no necesariamente a empleos completos. La diferencia no es menor.

Los datos rebajan el titular

Un estudio de Morgan Stanley publicado en 2026 aporta una foto más fría. La entidad encuestó a 935 directivos de empresas en Estados Unidos, Alemania, Japón y Australia, en sectores especialmente expuestos a la IA, y encontró una subida media de productividad del once coma cinco por ciento junto a una caída neta de empleo del cuatro por ciento.

También avisó de que medir el impacto laboral de la IA es complicado. La misma tecnología que automatiza una tarea puede ayudar a crear más trabajo si baja costes y aumenta la demanda. Vamos, que no siempre funciona como una trituradora de empleos, aunque sí puede golpear primero a los perfiles más jóvenes y repetitivos.

El estudio de Microsoft

Microsoft Research publicó en julio de 2025 un trabajo liderado por Kiran Tomlinson, Sonia Jaffe, Will Wang, Scott Counts y Siddharth Suri. El equipo analizó unas 200.000 conversaciones anónimas con Bing Copilot y calculó en qué ocupaciones encajaban mejor las tareas que la IA ya puede hacer con éxito.

Los resultados apuntaron a empleos basados en escribir, buscar información, explicar cosas o atender consultas. Ahí aparecen traductores, historiadores, periodistas, matemáticos, vendedores y perfiles administrativos. Pero los propios autores fueron claros después, su estudio no dice que esos trabajos vayan a desaparecer, sino que muchas de sus tareas pueden apoyarse en IA.

Lo que cambia ahora

Satya Nadella, consejero delegado de Microsoft, ha defendido una visión menos apocalíptica. En informes de Microsoft WorkLab, la compañía describe la IA como una herramienta para quitar trabajo repetitivo, liberar tiempo y mejorar la productividad, no solo como una máquina para recortar plantillas.

Al final del día, lo que intenta hacer la IA es comerse la parte más previsible del trabajo. Eso puede ser una ayuda o una amenaza, según cómo se repartan los beneficios, quién controle la herramienta y qué formación reciba la gente. La pregunta ya no es si llegará al empleo. Ya ha llegado.

El trabajo oficial sobre las profesiones expuestas a la IA se ha publicado en Microsoft Research.


Kevin Montien

Comunicador Social y Periodista con más de seis años de experiencia en la creación y edición de contenidos digitales para medios de alto impacto, como Revista Semana y ahora en Red+ Noticias. Me destaco por mi capacidad para redactar noticias y cubrir eventos internacionales, como el Giro de Italia 2022. Con conocimientos en estrategia digital y SEO, así como en la optimización de contenidos para Google Discover.

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