España ya tiene fuera del hangar el primer Eurofighter Halcón I, el nuevo caza fabricado en las instalaciones de Airbus en Getafe. El avión entra ahora en pruebas de motor y vuelo antes de su entrega al Ejército del Aire y del Espacio, según comunicó Airbus Defence and Space al anunciar que «todo está listo para la primera prueba de motor y el primer vuelo».
La noticia no va solo de recibir otro avión. Este Halcón I introduce en España una versión más avanzada del Eurofighter, con radar de nueva generación, mejores sistemas de guerra electrónica, más conectividad y armamento preparado para escenarios donde ver antes puede ser tan importante como volar más rápido.
Un radar que mira distinto
La gran novedad está en el morro del avión. El Halcón I incorpora un radar E-Scan de tipo AESA, un sistema que no necesita mover físicamente una antena para apuntar, sino que dirige el haz mediante electrónica.
Dicho de forma sencilla, es como pasar de una linterna que hay que girar con la mano a una pantalla capaz de cambiar de punto de atención casi al instante. HENSOLDT e Indra desarrollan el radar ECRS Mk1 para los Eurofighter de Alemania y España, con más capacidad para reconocer objetivos y resistir interferencias.
Este cambio importa porque los combates modernos no dependen solo de quién corre más. También cuenta quién detecta antes, quién entiende mejor lo que pasa y quién puede seguir trabajando aunque el entorno esté lleno de señales falsas o intentos de bloqueo.
Más allá del alcance visual
Un radar más capaz necesita armas a la altura. Por eso los nuevos Eurofighter españoles llegan preparados para operar con Meteor, un misil aire-aire de largo alcance diseñado por MBDA para atacar objetivos más allá de lo que el piloto puede ver con sus propios ojos.
Meteor usa un sistema de propulsión que le permite mantener energía durante más tiempo en vuelo. En la práctica, eso hace más difícil que un avión enemigo escape en la parte final de la interceptación.
El paquete también contempla Brimstone III, un misil de precisión para objetivos en tierra y blancos móviles. MBDA describe Brimstone como un arma pensada para dar flexibilidad a los aviones de combate y atacar varios objetivos con una sola carga de misión.
Cabina más conectada
El salto del Tranche 4 no se queda en el radar ni en los misiles. Airbus y Eurofighter señalan que los nuevos aviones españoles incorporan aviónica avanzada, nuevos sensores, mejor conectividad y sistemas de armas más modernos.
La aviónica es, básicamente, el conjunto de ordenadores, pantallas y sistemas que ayudan al piloto a tomar decisiones. No es un detalle menor. En una cabina cargada de información, recibir los datos de forma clara puede marcar la diferencia.
También gana peso la guerra electrónica. Este término suena lejano, pero se refiere a algo bastante directo: detectar señales, protegerse de interferencias y, cuando es necesario, confundir los sistemas del adversario. Menos ruido, más control.
La velocidad ya no basta
El Eurofighter sigue siendo un caza muy rápido. Eurofighter indica una velocidad máxima de Mach 2, equivalente a unos 2.495 kilómetros por hora en altitud, y mantiene el empuje de sus dos motores Eurojet EJ200.
Pero la velocidad ya no lo explica todo. Un avión puede correr mucho y aun así llegar tarde si no detecta la amenaza, no comparte datos o no resiste un entorno electrónico hostil.
Ahí está el cambio de fondo. El Halcón I no solo busca volar rápido, sino integrarse mejor en una red de sensores, armas y comunicaciones. Como en una partida online, no basta con tener reflejos. También hay que ver el mapa.
Relevo para los F-18
El programa Halcón I nació para sustituir parte de los F-18 españoles, en especial los que operan desde Gando, en Canarias. El contrato firmado en 2022 incluye 20 Eurofighter de nueva generación, con 16 monoplazas y cuatro biplazas equipados con radar E-Scan.
Después llegó Halcón II. En diciembre de 2024, España firmó la compra de otros 25 Eurofighter, con 21 monoplazas y cuatro biplazas, también destinados a reemplazar parte de la flota F-18 del Ejército del Aire y del Espacio.
Con ambos pedidos, España suma 45 Eurofighter nuevos desde 2022. No es una compra aislada, sino una modernización por fases que busca mantener la defensa aérea española con aviones europeos durante las próximas décadas.
Una nueva etapa
Lo importante del Halcón I no es solo que sea nuevo. Su peso real está en la combinación de radar AESA, conectividad, guerra electrónica y armas de mayor precisión.
Eso cambia la idea clásica de superioridad aérea. Antes se hablaba mucho de velocidad, maniobra y potencia. Ahora también pesan los datos, los sensores y la capacidad de sobrevivir en un cielo saturado de señales.
Para España, el primer Halcón I salido de Getafe es una pieza visible de ese cambio. Todavía faltan pruebas, entregas y adaptación operativa, pero el mensaje ya está claro. La defensa aérea se está volviendo más digital, más conectada y menos dependiente de una sola cualidad espectacular.
La comunicación oficial del primer Eurofighter Halcón I se ha publicado en el canal de Airbus Defence and Space.










