La grúa más grande del mundo acaba de izar y colocar el segundo reactor de una central nuclear, y lo llamativo es que la maniobra no permite ni un centímetro de improvisación

Publicado el: 11 de junio de 2026 a las 15:31
Síguenos
Instalación de la vasija de presión del segundo reactor nuclear de Hinkley Point C durante una maniobra de precisión.

La grúa más grande del mundo, conocida como «Big Carl», ha colocado en su sitio el segundo reactor nuclear de Hinkley Point C, la enorme central que EDF construye en Somerset, al suroeste de Inglaterra. No fue una maniobra cualquiera. La pieza pesaba unas 500 toneladas y debía entrar en el edificio del reactor con una precisión casi de taller, aunque todo ocurría en una obra gigantesca.

El hito importa porque acerca a Hinkley Point C a su objetivo de producir electricidad de bajas emisiones para unos seis millones de hogares. También muestra algo menos vistoso, pero clave en una obra así. La segunda unidad se está montando más rápido que la primera porque los equipos están copiando lo que funcionó y corrigiendo lo que les hizo perder tiempo.

Big Carl entra en escena

«Big Carl» es el nombre informal de la Sarens SGC-250, una grúa terrestre capaz de levantar hasta 5.000 toneladas y alcanzar unos 250 metros en su configuración más alta. Para hacerse una idea, es más alta que muchos rascacielos europeos y se mueve sobre raíles dentro de la propia obra. No es una grúa de ciudad venida a más. Es una máquina hecha para piezas que no caben en una carretera normal.

EDF afirma que usar Big Carl para elevar el reactor de la Unidad 2 ahorró espacio, tiempo y dinero frente al sistema temporal que se empleó en la primera unidad. En la práctica, eso significa menos montajes auxiliares y menos obstáculos dentro de una zona donde cada metro cuenta. En una obra nuclear, mover una pieza también es mover horarios, equipos y riesgos.

Qué se ha colocado

La pieza instalada es la vasija de presión del reactor. Dicho en sencillo, es un gran recipiente de acero donde se aloja el combustible nuclear y donde se genera el calor que después servirá para producir electricidad. No es todo el reactor, pero sí una de sus partes más importantes.

Una vez dentro del edificio, la vasija, de 13 metros de longitud, fue elevada por una grúa interna tipo «polar», girada hasta quedar vertical y bajada sobre un anillo de soporte. EDF señala que el margen era de solo 40 milímetros a cada lado. Es menos que el ancho de dos dedos. Para una pieza de 500 toneladas, la imagen lo dice casi todo.

Cómo genera energía

La central funcionará mediante fisión nuclear, un proceso en el que se dividen átomos para liberar calor. Ese calor calienta agua, produce vapor y el vapor mueve turbinas conectadas a generadores eléctricos. Es parecido a usar una tetera enorme para empujar una rueda, solo que con una tecnología mucho más controlada y con sistemas de seguridad muy exigentes.

En Hinkley Point C, ese vapor alimentará turbinas Arabelle, fabricadas para grandes reactores nucleares. Arabelle Solutions describe esta tecnología como la turbina de vapor nuclear en operación más potente del mundo, con equipos previstos para la central británica. Aquí la palabra «grande» no es decorativa. Todo el sistema está pensado para producir electricidad de forma continua durante décadas.

La segunda unidad aprende

EDF sostiene que la Unidad 2 se está construyendo entre un 20 y un 30 por ciento más rápido que la Unidad 1. La razón no es magia, sino repetición inteligente. Es el mismo diseño, con los mismos equipos y con la experiencia de haber hecho antes una instalación casi idéntica.

Simon Parsons, director de proyectos de Hinkley Point C, lo resumió al hablar de meses de planificación y coordinación entre 10 contratistas principales. También explicó que la meta no era solo hacer un «copiar y pegar» de la primera instalación, sino usar lo aprendido para ahorrar tiempo, dinero y molestias en la obra.

Por qué importa

Cuando esté terminada, Hinkley Point C tendrá dos reactores y EDF calcula que podrá suministrar electricidad a unos seis millones de hogares durante 60 años. Para Reino Unido, la promesa es reducir la dependencia de combustibles fósiles importados y reforzar el suministro eléctrico con una fuente que no depende del viento o del sol en cada momento. Esa es la parte estratégica del proyecto.

Pero este hito no significa que la central esté lista para funcionar mañana. Aún quedan fases de montaje, pruebas, conexiones y revisiones. Lo que sí demuestra es que la obra ha superado una de esas operaciones que separan los planos de la realidad. Sobre el papel, todo encaja. En la obra, hay que hacerlo encajar de verdad.

Lo que viene ahora

Tras colocar la vasija, los trabajos se centran en seguir equipando el interior de la central. EDF ya había explicado en mayo de 2026 que la fase de montaje incluye enormes cantidades de tuberías, cables, válvulas, luces y equipos auxiliares. Es la parte menos fotogénica, pero sin ella no hay central que arranque.

La instalación también deja una lección para otros proyectos nucleares, como Sizewell C, que busca aprovechar la experiencia de Hinkley Point C desde el primer día. Al final, la gran pregunta es sencilla. ¿Puede una segunda obra nuclear ser más rápida porque la primera enseñó dónde estaban los tropiezos? EDF cree que sí, y la maniobra de Big Carl es una de sus pruebas más visibles.

La nota oficial se ha publicado en la sala de prensa de EDF Energy.


Deja un comentario