WhatsApp está empezando a enseñar una cara distinta en iPhone. El nuevo diseño «Liquid Glass» introduce transparencias, capas visuales y menús con aspecto más flotante, como si algunas piezas de la app estuvieran hechas de cristal suave.
La novedad no llega con un botón mágico. En la práctica, se activa sola cuando el móvil, el sistema operativo y la versión de WhatsApp cumplen los requisitos. Y aquí está la parte importante para el usuario común, porque no todos los teléfonos podrán ver este cambio ni recibir las próximas funciones con normalidad.
Qué es Liquid Glass
Liquid Glass es un lenguaje visual creado por Apple para iOS 26. La idea es que botones, barras y controles parezcan más ligeros, con reflejos, transparencias y profundidad sobre el contenido de la pantalla. Apple lo describe como un material translúcido que reacciona al entorno visual del sistema.
En WhatsApp, ese estilo se nota sobre todo en la barra inferior, los menús y algunos elementos interactivos. La app busca parecer más integrada con el iPhone actual, sin cambiar de golpe la forma de enviar mensajes, audios o fotos.
Cómo se activa
No hay una opción manual para encender el modo Liquid Glass. Tampoco hay un interruptor para apagarlo desde WhatsApp. Si la cuenta entra en el despliegue y la app está actualizada, el nuevo diseño aparece automáticamente.
La versión 26.14.76 de WhatsApp para iOS figura en la App Store como una actualización publicada el 14 de abril, dentro de la serie de versiones que corrigen errores, optimizan el rendimiento y mejoran la experiencia. Aun así, tener esa versión o una posterior no garantiza verlo al instante, porque WhatsApp suele activar cambios por fases.
Qué móviles son compatibles
La compatibilidad real depende de dos capas. Primero, el iPhone debe poder usar iOS 26, el sistema donde Liquid Glass tiene sentido visual. Apple incluye modelos desde la familia iPhone 11 en adelante, junto con generaciones posteriores como iPhone 12, 13, 14, 15, 16 y 17, entre otros modelos compatibles.
Segundo, WhatsApp debe estar actualizado desde la App Store. Es el típico caso en el que alguien dice «mi amigo ya lo tiene y yo no», aunque ambos usen iPhone. Puede pasar. La compañía puede activar la interfaz por grupos para vigilar fallos, rendimiento y reacciones.
Android cambia por otro lado
En Android, la noticia no va tanto de Liquid Glass como de soporte. WhatsApp mantiene ahora compatibilidad con Android 5.0 y versiones posteriores, pero su propio Centro de ayuda avisa de que, a partir del 8 de septiembre de 2026, solo se admitirán dispositivos con Android 6 o superior.
Eso significa que los móviles con Android 5.0 o 5.1 tienen fecha marcada en el calendario. Podrán seguir funcionando hasta ese límite si cumplen el resto de condiciones, pero quedarán fuera de futuras funciones cuando WhatsApp cierre el soporte. No es solo estética. También entran seguridad, compatibilidad y rendimiento.
Por qué importa actualizar
Una app como WhatsApp no vive aislada. Depende del sistema operativo, de los permisos del móvil, de la cámara, del almacenamiento, de las llamadas y de las notificaciones. Si una pieza se queda vieja, todo puede ir peor.
Por eso los rediseños suelen venir acompañados de requisitos más estrictos. Al final del día, lo que intenta hacer WhatsApp es mantener una experiencia más estable en móviles capaces de mover sus nuevas capas visuales y sus funciones recientes sin tropiezos.
El almacenamiento también cuenta
Hay otro problema menos vistoso, pero muy real. WhatsApp puede llenar la memoria del móvil con fotos, vídeos, audios y documentos que llegan día tras día. Pasa casi sin darse cuenta, como ese cajón de casa donde acaba todo lo que no sabes dónde poner.
La propia app permite revisar el espacio usado desde Ajustes, Almacenamiento y datos, y Administrar almacenamiento. Desde ahí se pueden borrar archivos grandes o chats que ocupan demasiado. WhatsApp también recomienda liberar espacio eliminando archivos multimedia o conversaciones guardadas.
Cuidado antes de borrar
En Android, algunos archivos pueden seguir guardados en carpetas internas aunque el usuario piense que ya los ha eliminado desde la app. Conviene revisar con calma la carpeta de medios de WhatsApp usando un gestor de archivos, sobre todo si el móvil va lento o no puede recibir más vídeos.
Eso sí, borrar sin mirar puede salir caro. Antes de hacer limpieza agresiva, es mejor guardar una copia de seguridad y revisar qué fotos, notas de voz o documentos son importantes. Un móvil con espacio libre no solo funciona mejor, también sufre menos con actualizaciones como esta.
Lo que viene ahora
Liquid Glass no cambia la esencia de WhatsApp. Los chats siguen siendo chats, los grupos siguen siendo grupos y los audios seguirán apareciendo a la peor hora posible. Lo que cambia es la capa visual y, de paso, el aviso de que los móviles antiguos van quedando más cerca del límite.
Para muchos usuarios, la mejor guía es sencilla. Actualizar WhatsApp, comprobar si el iPhone puede usar iOS 26 y revisar el espacio disponible. Si el diseño aún no aparece, puede que no sea un error. Puede ser simplemente que la cuenta todavía no haya entrado en la fase de despliegue.













