La heredera de Pontejos fue asesinada en su casa por unos vecinos de su pueblo de Galapagar (Madrid)
A prisión los cuatro asesinos de la heredera de Pontejos en Galapagar
La Guardia Civil reconstruye el crimen de la heredera de Pontejos y pide colaboración ciudadana en la investigación
Asesinada a golpes una anciana de 80 años para robarle en su casa de Galapagar (Madrid)

Empezó como un robo y terminó como un asesinato. Los asesinos de la anciana Elia Cobian, la heredera de las conocidas mercerías Pontejos de Madrid, se escondían muy cerca de la vivienda de la víctima en la que se produjo el crimen. Varios de ellos vivían en el mismo pueblo que la anciana de 80 años, en Galapagar (Madrid). Allí los ha detenido la Guardia Civil, mientras un cuarto integrante del grupo ha sido arrestado en Alicante.
Tras cinco meses de investigación, los especialistas de Homicidios de la Comandancia de la Guardia Civil de Madrid detuvieron a los cuatro sospechosos este martes y hoy el juez les ha enviado a prisión sin fianza.
Los investigadores consideran a tres de los detenidos como autores materiales del crimen y a un cuarto le acusan de colaboración con los asesinos. Todos tienen antecedentes, son tres delincuentes españoles y un latinoamericano que conocían a la víctima y su vivienda.
La anciana asesinada fue torturada
Los hechos tuvieron lugar el pasado mes de mayo en la calle del Mandril, 12 de Galapagar, Madrid. La mañana siguiente al crimen, tres empleados de la finca de la víctima descubrieron un cristal roto en una ventana de la vivienda de Elia. No obtuvieron respuesta tras llamar varias veces a la anciana y decidieron avisar a su abogado.
El abogado de Elia se presentó en la casa y encontró el cadáver de la anciana, avisando rápidamente a los sanitarios del Summa-112, que solo pudieron confirmar la muerte de la víctima, que vivía sola en la finca.
Fuentes de Emergencias de la Comunidad de Madrid confirmaron que la mujer presentaba múltiples traumatismos en la cabeza y en distintas partes del cuerpo, compatibles con una paliza y torturas.
Los asaltantes torturaron a la anciana de 80 años que era dueña de varias propiedades y guardaba dinero en la casa. La casa estaba totalmente revuelta y los asaltantes se llevaron todas las joyas y el dinero que la víctima escondía en su chalet.
Un asalto que comenzó como un robo y terminó con un crimen repugnante. Tras el asesinato de la anciana, los autores huyeron campo a través siguiendo la vereda de un arroyo que conocían de sobra, dado que son vecinos del pueblo de la víctima.