Mónica García cierra la puerta a la homeopatía mientras crece la polémica económica y social
Para sus críticos, este tipo de medidas refleja una tendencia creciente a la restricción de opciones terapéuticas
La ministra de Sanidad, Mónica García, ha vuelto a situar la homeopatía en el centro del debate sanitario al afirmar de forma tajante que “no funciona” y que puede implicar un «riesgo real para la salud» cuando sustituye a tratamientos con evidencia científica. Basándose en el informe técnico de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), la ministra ha subrayado que el problema no es únicamente lo que se consume, sino lo que se abandona al confiar en terapias sin respaldo científico, insistiendo en la idea de que «no es lo que tomas, sino lo que dejas de tomar».
Sin embargo, esta postura abre también un debate más amplio sobre el alcance de las decisiones regulatorias en el ámbito sanitario y su impacto en sectores económicos concretos. La decisión de cerrar la puerta de forma definitiva a la homeopatía no sólo afecta a un modelo terapéutico con presencia en el mercado desde hace décadas, sino también a empresas, distribuidores y empleos vinculados a esta industria.
Para sus críticos, este tipo de medidas refleja una tendencia creciente a la restricción de opciones terapéuticas, incluso en ámbitos donde existe controversia científica, pero también demanda social sostenida.
El informe de la AEMPS concluye «de forma categórica» que no existe evidencia científica que avale la eficacia de la homeopatía en ninguna patología, lo que ha servido de base para reforzar la posición del Ministerio de Sanidad. No obstante, el debate continúa abierto entre quienes defienden la protección estricta del sistema sanitario frente a prácticas sin evidencia y quienes alertan de las consecuencias económicas y de la pérdida de alternativas percibidas por parte de algunos pacientes, en un contexto donde la regulación sanitaria se cruza inevitablemente con intereses sociales y empresariales.
Según ha indicado García valiéndose de los resultados obtenidos, la homeopatía «no funciona mejor que un placebo». «Muchas de estas sustancias están tan diluidas que es literalmente como disolver un sobre de azúcar en el Mediterráneo», ha ejemplificado.
«Desde el Ministerio de Sanidad, hemos analizado toda la evidencia científica disponible», ha continuado en referencia al examen de 64 compilaciones de literatura científica publicadas desde 2009. El resultado del mismo es que «cuanto mejor se hacen los estudios, menos funciona» la homeopatía: «a más rigor, menos efecto», ha asegurado.
Por todo ello, y debido a que este informe señala que se han notificado reacciones adversas graves con el uso de estos productos, la ministra de Sanidad ha subrayado que, «en salud, donde hay ciencia, no mandan las creencias» y, «en este caso, la ciencia es clara». «En resumen, ni sustancia, ni explicación, ni eficacia», ha finalizado.
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