Opinión

Mucho ruido en la calle, pocos votos aún en las urnas

Después de que el fin de semana de reflexión de Pedro Sánchez haya terminado en el anuncio de disolución del Parlamento, OKDIARIO publica la primera encuesta tras la doble cornada sufrida por el Gobierno con los decretos de vivienda, la puntilla de la legislatura. El resultado de la encuesta de Data10 no se traduce en ningún terremoto; en todo caso, reajuste a babor. O sea, que si la izquierda pretendía con la performance Maricarmen cambiar el estado de opinión de la sociedad española, la conclusión es que algo se ha movido, pero muy poco: la derecha sigue sacando una diferencia abismal, con PP y Vox por encima holgadamente de los 200 escaños (203).

Efecto Maricarmen, haberlo, haylo. Quien rentabiliza, en el terreno de la izquierda, el clima de agitación callejera es el PSOE, que sube casi un punto y 10 diputados en relación con el anterior sondeo de agosto. Y los chicos de Sumar -vaya manera de hacer el canelo, camaradas- se siguen dejando en el camino los poquitos diputados que les quedaban. Ya sólo tienen 5. A este paso van a lograr quedarse sin grupo propio, al nivel de Podemos, más o menos. Y es que la encuesta revela que por la izquierda hay cierto movimiento al hacerse los socialistas con lo que pierden sus socios. Pero eso no es crecer, es canibalizar: lo que gana Sánchez se lo quita a sus propios aliados, y el bloque sigue sin sumar. Moraleja: Sánchez ya no engaña a nadie, salvo a los de Sumar, que es para darles de comer aparte.

El PP se mantiene con una ligera bajada que se traduce en 6 escaños menos; Vox sigue al alza y la izquierda, en cómputo general, se despeña. Mención aparte merecen el PNV, que sigue en su nivel más bajo (eso del sí crítico a uno de los decretos explica por qué están como están), y Coalición Canaria, que pierde el único diputado que tenía. Son las consecuencias de hacer el moña y prestarse a ser muleta del Gobierno. En suma, nada de terremoto, nada de punto de inflexión, nada de aldabonazo en la conciencia de los españoles. Efecto Maricarmen, sí; pero a Sánchez no le llega ni para empezar. Con 110 escaños, 29 por debajo del PP y con un bloque de izquierdas a 30 diputados de la mayoría absoluta, el empujón de la calle se queda en una anécdota. Si el presidente convoca pensando que la vivienda le va a dar la vuelta a las urnas, la encuesta le dice que va directo al precipicio.