Opinión

En Argentina no votaban sólo los nietos del exilio, sino los exiliados muertos

OKDIARIO ha desvelado el escándalo de la compra de votos socialistas en Argentina publicando un audio en el que la que fuera secretaria general del PSOE en este país, Lorena Suárez, animaba a sumarse a «un circuito de compañeros» para que aprovecharan la supresión del voto rogado y la no obligación de aportar a los solicitantes del voto por correo en el exterior un documento oficial que certificase su identidad. Todo le valía, hasta el pasaporte «de tu tía, la que se murió». «Si conseguís el de tu papá o alguno más, el pasaporte, la foto, yo con eso me arreglo». Cómo sería la cosa que hasta sus propios compañeros de partido emitieron un comunicado en el que afirmaban: «Queremos expresar nuestro rechazo y repudio a las expresiones y prácticas de Suárez, reñidas con las más elementales conductas democráticas». «Nunca han formado parte de la historia política del PSOE Argentina».

Muy bien, pero el problema es que en las elecciones generales de 2023 se pasaron por el arco del triunfo las más elementales conductas democráticas. O sea, que votaron hasta «tu tía, la que se murió». La tal Lorena Suárez ha sido colocada en otro cargo del PSOE en Argentina y pelillos a la mar. La estrategia fraudulenta era clara: recopilar pasaportes caducados, cuantos más mejor, para que, aprovechando que ya no había que aportar documento alguno que certificase la identidad del votante, colar hasta a los muertos. La tal Suárez viajó incluso a Madrid en vísperas de los comicios de 2023 para posar en varias fotografías junto a Pedro Sánchez.

Ahora imaginemos por un momento cómo serían las próximas elecciones generales —toquen cuando toquen— con un censo del voto exterior inflado hasta reventar por la Ley de Nietos. En Argentina, visto lo visto, iban a votar no ya los descendientes del exilio, sino hasta los propios exiliados, aunque llevaran décadas muertos. Menos mal que el Tribunal Supremo ha salido al quite.