Comunidad de Madrid Trashumancia

Comunidad de Madrid eleva la trashumancia a Bien de Interés Cultural tras ser reconocida por la UNESCO

La práctica ganadera milenaria se convierte en Patrimonio Inmaterial protegido por la región

Cada otoño miles de ovejas recorren el centro de Madrid por un derecho histórico de 1418

La UNESCO reconoció en 2023 la trashumancia como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad

trashumancia Madrid
Rebaños de ovejas atraviesan el centro de Madrid durante la 32ª edición de la Fiesta del Pastor y de la Trashumancia,el pasado mes de octubre de 2025. (Foto: Europa Press / Gustavo Valiente).
Antonio Quilis
  • Antonio Quilis
  • Periodista especializado en información medioambiental desde hace más de 20 años y ahora director de OKGREEN en OKDIARIO. Anteriormente director de El Mundo Ecológico. Colaborador en temas de medioambiente, ecología y sostenibilidad en Cadena Ser.

La trashumancia, la práctica ganadera milenaria que ha modelado el paisaje y la cultura de la Comunidad de Madrid, será declarada por la región como Bien de Interés Cultural (BIC) en la categoría de Patrimonio Inmaterial.

El Gobierno de Isabel Díaz Ayuso ha impulsado esta protección para garantizar la conservación de una tradición que la UNESCO ya reconoció en 2023 como parte del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

Un viaje entre estaciones

Se trata del desplazamiento estacional de ganado —ovino, caprino y vacuno— entre distintos ecosistemas, guiado por ganaderos en busca de mejores condiciones climáticas y pastos más favorables.

En verano, los rebaños ascienden a los pastos frescos de las sierras; en invierno, descienden hacia las dehesas del sur, donde el clima permite la alimentación del ganado. Esta estrategia de supervivencia ha dado forma durante siglos a los caminos, las costumbres y los pueblos de media España.

Su huella en el territorio es profunda y visible. La actividad dejó un conjunto de bienes inmuebles como chozos, tinados, corrales, majadas y apriscos que aún salpican el paisaje madrileño y que forman parte del patrimonio etnográfico y arquitectónico de la región.

Rebaño Guadarrama
Un rebaño de ovejas y cabras trashumantes recorre las calles del municipio de Guadarrama. (Foto: Europa Press / Rafael Bastante).

Caminos con ocho siglos de historia

Las vías pecuarias que sustentan esta práctica representan uno de los patrimonios más singulares de España: 125.000 kilómetros de longitud y 420.000 hectáreas de superficie protegida, cuyo origen formal se remonta a 1273, cuando Alfonso X el Sabio creó el Honrado Concejo de la Mesta.

La Ley 3/1995 de Vías Pecuarias las reconoce hoy como bienes de dominio público, un patrimonio único en el mundo que une prácticamente todas las regiones del país.

Por qué conservarla

Más allá de su valor histórico, la trashumancia es una herramienta de primer orden para la conservación de la biodiversidad. Los rebaños limpian los montes de matorrales y hierba seca, reduciendo el riesgo de incendios forestales, y transportan semillas en la lana que conectan ecosistemas distantes. El estiércol fertiliza el suelo de forma natural, mientras que la ganadería extensiva contribuye a fijar carbono en la tierra.

La Fundación Trashumancia y Naturaleza destaca además su papel fundamental para el asentamiento de la población rural y la producción de alimentos de calidad. Conservarla es, en definitiva, apostar por un modelo de relación sostenible entre el ser humano y la naturaleza.

trashumancia Madrid
1.140 ovejas y cabras guisandesas provenientes de la Sierra de Gredos y Ávila protagonizaron en 2025 la Fiesta de la Trashumancia en Madrid. (Foto: EuropaPress / Gustavo Valiente).

Las ovejas toman Madrid

Cada otoño, miles de ovejas y cabras recorren el centro de Madrid en la Fiesta de la Trashumancia, una cita que se celebra desde 1994 organizada por la Fundación Trashumancia y Naturaleza y el Ayuntamiento de la capital. Más de 1.100 ovejas merinas y 200 cabras atraviesan la calle Mayor, la Puerta del Sol y la calle de Alcalá hasta la plaza de Cibeles, devolviendo a la ciudad su memoria pastoril.

El paso de los rebaños no es un mero espectáculo: los pastores ejercen un derecho histórico reconocido en la Concordia de 1418 entre los pastores de la Mesta y los procuradores del Concejo de la Villa. Según este acuerdo, los ganaderos pagaban 50 maravedís por millar de ovejas al cruzar los términos de la ciudad, un acto simbólico que sigue recreándose hoy frente al Ayuntamiento de Madrid.

Un derecho ejercido en el asfalto

La celebración nació precisamente para presionar la aprobación de la Ley de Vías Pecuarias en las Cortes Generales, que reconoció cañadas y cordeles como bienes públicos. Desde entonces, el paso del rebaño por el centro es también una reivindicación de las familias trashumantes que mantienen viva esta práctica frente al abandono rural.

Con la declaración como BIC, la Comunidad de Madrid reconoce que la trashumancia es mucho más que una tradición ganadera: es identidad, paisaje y un legado que merece ser protegido para las generaciones venideras.