A ver quién llega más lejos: Burgos acogerá una singular prueba de resistencia para coches eléctricos
El Circuito de Kotarr acoge la primera prueba de resistencia de coche eléctrico con recarga rápida de hasta 200 kW
El reto de recorrer durante seis horas con coches eléctricos de serie sin modificar

La prueba definitiva de resistencia para coches eléctricos que el sector llevaba tiempo esperando tiene fecha, lugar y un formato que rompe con lo habitual. El próximo 9 de mayo, el Circuito de Kotarr, en Burgos, acogerá la primera edición de la Prueba de Resistencia de Vehículos Eléctricos, una iniciativa organizada por EMEC que propone algo diferente: no se trata de quién va más rápido, sino de quién llega más lejos y de la forma más eficiente posible.
El formato es claro: seis horas al volante en las que los equipos deberán completar el mayor número de vueltas posible al trazado burgalés. Pero aquí la potencia del motor queda en segundo plano.
Destreza en condiciones exigentes
Lo que marca la diferencia es la estrategia: cómo se gestiona la energía, cuándo se para a recargar (o no) y cuánto se conoce el propio coche eléctrico que se conduce.
«El objetivo no es ver qué coche corre más, sino entender cómo se comportan realmente en condiciones exigentes», explica Alfonso Fuentes, organizador del evento. «Aquí entran en juego la eficiencia, la gestión de la energía y el conocimiento que cada equipo tiene de su propio vehículo», añade.
Alfonso ya tiene experiencia en este tipo de pruebas. En su haber ya tiene dos ediciones de resistencia con la movilidad al organizar la primera carrera de resistencia de motos eléctricas de España con once equipos.
Coches de serie, sin trampa
Todos los vehículos participarán sin modificaciones para el circuito. Son automóviles de producción en serie, con sus suspensiones, frenos y neumáticos originales. Una prueba de resistencia real, no un laboratorio de ingeniería de competición.
En esta primera edición participarán alrededor de una decena de vehículos eléctricos, con equipos vinculados a fabricantes como KIA, MG, XPENG y CUPRA. Esta última no acudirá como marca oficial, pero cederá dos coches a dos equipos.
También estarán presentes empresas como Baleària y 80% Eléctrico que tendrán sus propios equipos «eléctricos». Los conductores pueden ser pilotos profesionales, periodistas o empleados de las propias marcas, a criterio de cada equipo.
La recarga rápida, clave
El elemento que distingue a esta prueba de resistencia de otras iniciativas similares es la incorporación de recarga rápida con potencias de hasta 200 kW. «Si tienes una carga lenta, te merece la pena no parar, ir más despacio y consumir menos. Con carga rápida, parar tiene sentido estratégico», razona Fuentes.
Eranovum, operador especializado en infraestructuras de recarga para vehículo eléctrico, participará en el evento aportando datos en tiempo real sobre los procesos de carga a lo largo de toda la prueba.
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Datos fuera del laboratorio
Uno de los objetivos centrales de EMEC es generar información útil y comparable sobre el comportamiento real del coche eléctrico fuera del laboratorio. Los ciclos de homologación oficiales ofrecen cifras de autonomía en condiciones controladas, pero poco dicen de lo que ocurre en un entorno exigente y prolongado.
La prueba permitirá analizar indicadores como la eficiencia energética —kilómetros recorridos por kilovatio-hora consumido— y los tiempos y curvas de recarga de cada modelo. Con una estimación de unos 350-360 km recorridos por vehículo durante las seis horas, y una velocidad media en torno a los 60 km/h, los datos serán extrapolables a escenarios de uso cotidiano.
También resistencia mental
La prueba exige algo más que reflejos al volante. «Es una prueba de resistencia tanto para los vehículos como para los propios conductores», señala Fuentes. La gestión constante de consumos, tiempos y estrategia de carga requiere una concentración sostenida durante horas, con el añadido de controlar el tiempo acumulado al volante para no superar los límites establecidos por la organización.
Cada coche contará con un mínimo de dos conductores, sin un máximo fijado, aunque el esquema más habitual será de dos o tres por vehículo. El tiempo máximo de conducción ininterrumpida y el total por piloto estarán limitados por razones de seguridad y fatiga.
Eficiencia como categoría
Ganar no será solo cuestión de completar más vueltas. La organización establecerá también una categoría para el equipo que mejor maneje la eficiencia energética. Fuentes lo ilustra con un ejemplo: si un coche eléctrico da 100 vueltas pero ha consumido el doble que otro que completó 101, el vencedor en distancia no es necesariamente el más eficiente.
Esta doble lectura refleja la ambición de EMEC: no generar un ranking de velocidad, sino un estándar de validación dinámica que complemente los datos oficiales y ofrezca a marcas y usuarios una visión más completa del rendimiento del vehículo eléctrico en condiciones reales.
Abierto al público en Kotarr
El evento estará abierto a todos los que quieran seguirlo en directo desde el Circuito de Kotarr, en Burgos. Los asistentes podrán consultar en tiempo real tiempos, posiciones y procesos de recarga a lo largo de las seis horas.
Alfonso recalca que «nuestro objetivo para esta prueba, más allá de que haya un equipo que complete la prueba mejor que otros, es que todo el mundo salga contento».
Desde la organización señalan que EMEC nace con vocación de crecimiento y con el objetivo a largo plazo de consolidar este formato y convertirlo en referencia dentro del ecosistema de la movilidad eléctrica en España. Por ahora, el 9 de mayo en Kotarr, la incógnita sigue abierta para saber qué equipo y qué marca llega más lejos en esta singular prueba de resistencia eléctrica y de eficiencia.