Los pistachos madrileños podrían acelerar su primera cosecha gracias al estudio de nuevas variedades
El clima madrileño ha convertido sus 1.700 hectáreas en el tercer cultivo de leñosos en la región, tras el olivo y la vid
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
Los cultivos de pistachos madrileños han crecido exponencialmente en los últimos años en la región gracias a un clima que acompaña de forma exitosa su cultivo y producción y al apoyo que se está realizando desde la comunidad.
La Comunidad de Madrid introdujo el cultivo del pistacho por primera vez en 1999, a través del Instituto Madrileño de Investigación y Desarrollo Rural, Agrario y Alimentario (IMIDRA) en la finca experimental La Isla, situada en Arganda del Rey, donde se realizó la primera plantación.
Allí, los investigadores establecieron las pautas para que los pistachos, un fruto originario de las regiones montañosas de Irán, Grecia, Siria o Turquía, tuviera las condiciones óptimas de crecimiento en los campos madrileños.
24 años en Madrid
En 2001, se desarrolló la primera plantación privada con 10 hectáreas y entre 2005 y 2011 y, desde entonces, se ha producido una expansión imparable hasta llegar a las 1.700 hectáreas actuales.
De esta forma, «los pistachos madrileños se han convertido en el tercer cultivo de leñosos en la región, tras el olivo y la vid, muy por delante de las almendras», indican desde el IMIDRA.
Dos años antes
En un día como hoy, en el que se celebra el Día Mundial del Pistacho, la Comunidad de Madrid explica que estudia cómo adelantar en dos años la primera producción de este fruto, pasando de siete a cinco la cosecha inicial, que supondría una importante ayuda para el sector agrario.
Con este objetivo en mente, los expertos del IMIDRA van a analizar las variedades Kerman, Sirora, Golden Hills y Lost Hills en distintas comarcas agrícolas, empleando diferentes semillas y sistemas de poda, lo que permitirá conocer sus posibilidades y calidades para un mayor aprovechamiento.
Adaptación al clima madrileño
Muy apreciado por los consumidores y cotizado en el mercado, este fruto seco se obtiene tanto en secano como en regadío. Su adaptación al clima madrileño, seco y con heladas en invierno y caluroso en la época estival.
El pistachero es un árbol que se adapta perfectamente a las zonas de secano del sur y sureste madrileño. En la plantación experimental de La Isla los técnicos investigan las variedades más aptas para los terrenos de la región, el uso eficiente de agua en este cultivo o el desarrollo de portainjertos. Todo ello con el fin de trasladarlo a los agricultores y optimizar sus plantaciones.
De los terrenos con este tipo de siembra, un 70% es de regadío, con un importante potencial productivo frente al resto del país, donde no alcanza el 35%. Así, destaca en Aranjuez (con 605 hectáreas y un incremento de terrenos del 286% en el último año), Villarejo de Salvanés (314 hectáreas y un aumento de un 397%) y Villamanrique del Tajo (314 hectáreas y crecimiento del 92%).
Características nutricionales
El IMIDRA ofrece también asesoramiento a los agricultores a través de su servicio Madrid Agroasesor, facilitándoles la elección de portainjerto, variedad, manejo, riego, fertilización y cuidados.
Además, en el Centro de Innovación Gastronómica se están analizando las propiedades de las diferentes variedades, para conocer sus características nutricionales y el contenido en antioxidantes y aportaciones de grasas saludables, junto a la morfología, color y aroma.
El pistacho y la gastronomía
Asimismo, a través de catas de consumidores ya se ha testado el helado de pistacho sin grasas animales y untables lácteos ahumados, logrando una buena acogida.
Del mismo modo, se están desarrollando nuevos alimentos a partir de su uso integral, con especial detenimiento en la influencia de las diferentes técnicas de cocina sobre su sabor y textura, y estudiando otras aplicaciones para aprovechar culinariamente la cáscara y la piel exterior.