V Jornada OKGREEN

La inquietud de Paloma Långstrum (Tribbu): compartir coche para transformar la movilidad urbana

Más de medio millón de personas comparten coche con Tribbu cada día

Los Certificados de Ahorro Energético permiten a esta plataforma recompensar económicamente a sus usuarios

Tribbu recibe el Premio Servicio por impulsar el coche compartido en los desplazamientos diarios

Cada día, millones de conductores recorren las mismas carreteras a las mismas horas. Sin embargo, la mayoría de los coches circulan con asientos vacíos, situación que contribuye a los atascos y aumenta el consumo de combustible y las emisiones contaminantes. Frente a este modelo, compartir vehículo se presenta como una alternativa razonable y sostenible.

Paloma Långstrum, CEO y cofundadora de Tribbu, impulsa una aplicación que conecta a personas con trayectos y horarios compatibles para que puedan compartir coche. Su propuesta busca reducir el número de vehículos en circulación, cambiar los hábitos de movilidad, facilitar los desplazamientos al trabajo y demostrar que una forma diferente de moverse es posible.

Todas estas cuestiones han sido abordadas por Långstrum en la V Jornada OKGREEN, el portal de medioambiente y sostenibilidad de OKDIARIO, a través de su ponencia «La inquietud». Una conversación sobre las motivaciones y aspiraciones personales de la emprendedora y también sobre las ventajas económicas, sociales y ambientales del carpooling.

Economía colaborativa

En su intervención, Långstrum relata cómo un hecho traumático, como fue la pérdida de uno de sus mejores amigos, la empujó a iniciar una búsqueda que le acabaría llevando a desarrollar un proyecto que conecta con sus inquietudes y valores más profundos. «Decidí que quería cambiar el mundo y desde entonces he construido Tribbu», asegura.

«En el mundo somos unos 8.000 millones de personas, y puede haber recursos para todos, pero sólo si los usamos bien», advierte la CEO, que en este proceso de búsqueda se acercó a los valores y principios de la economía colaborativa.

«Lo que nos dice la economía colaborativa es que debemos usar mejor lo que ya tenemos. Sólo con hacer esto, ya estaríamos generando un impacto brutal», insiste. Precisamente, un ámbito en el que detectó que quedaba mucho por hacer en este sentido es el relacionado con el uso diario del vehículo privado.

Coches vacíos

«El mayor absurdo que me encontraba cada mañana era ver las carreteras llenas de coches que iban con cuatro asientos vacíos», rememora Långstrum. «Entonces me pregunté si no habría alguna manera de llenar los coches y por qué no los compartimos, cuando tiene todo el sentido si hablamos de personas que viven cerca y que realizan trayectos similares».

Lo que hace Tribbu es plasmar esta idea a través de una plataforma que permite compartir desplazamientos al trabajo, a la universidad y a otros destinos habituales sin necesidad de incorporar nuevos vehículos a la circulación.

La propuesta busca que los asientos vacíos dejen de ser una característica habitual del tráfico diario y se conviertan en una oportunidad para ahorrar dinero y reducir el impacto ambiental de los viajes.

Comportamiento humano

Tras poner en marcha su proyecto, Långstrum comprendió que las iniciativas que son capaces de modificar los hábitos y comportamientos humanos resultan fundamentales de cara a reducir el consumo energético y avanzar en la descarbonización.

Asimismo, cambiar la forma en la que nos desplazamos puede tener un impacto que va más allá de las mejoras medioambientales y generar también otros beneficios sociales y económicos.

«Cuando se comparte coche, no sólo estamos sacando un vehículo de la carretera, sino que además vemos cómo la gente va hablando, socializando y compartiendo gastos».

Medio millón de personas

Los resultados de Tribbu dan una idea del alcance al que puede aspirar esta alternativa de movilidad. «Hace ocho años iniciamos este camino y el pasado año fue cuando todo comenzó a crecer y escalar. Hoy en día, más de medio millón de personas comparten coche con Tribbu cada día. Es decir, uno de cada 100 españoles comparten coche con nosotros a diario», destaca la CEO.

«Además, se han compartido más de 30 millones de viajes en el último año y hemos certificado prácticamente 500 gigavatios de ahorro energético», añade. La posibilidad de acreditar y monetizar dicho ahorro de energía a través de los Certificados de Ahorro Energético (CAE) ha supuesto un nuevo impulso para Tribbu, al permitir trasladar parte de este valor económico a quienes comparten coche.

«Este mecanismo nos permite certificar el ahorro energético de los viajes, vendérselo a las energéticas y pagar a la gente por su buena acción de compartir coche», detalla Långstrum.

Una empresa global

La ambición de la responsable de Tribbu va más allá de consolidar una alternativa de movilidad compartida en España. Su objetivo es llevar la plataforma lo más lejos posible y convertirla en una «empresa global», capaz de extender este modelo a nuevos territorios y multiplicar su impacto.

Una aspiración empresarial que conecta con el sentido más personal que atribuye a la inquietud, entendida como el impulso para transformar aquello que nos rodea y contribuir a un futuro mejor.

«Para mí, la inquietud es una forma de usar el valor que uno tiene para trascender en nuestro paso por la vida y confiar en que podemos dejar un mundo mejor que el que nos habíamos encontrado», concluye la CEO.