Dos tercios de los españoles apoyan la energía solar fotovoltaica según un estudio de UNEF
El 84% considera viable la energía fotovoltaica para generar electricidad en España
Más de la mitad está dispuesto a instalar paneles solares de autoconsumo en sus hogares

La energía solar fotovoltaica cuenta con un respaldo mayoritario entre los ciudadanos españoles, según revela un estudio elaborado por Sigma Dos para la Unión Española Fotovoltaica (UNEF).
El 67,5% de los encuestados se muestra a favor de instalar parques de energía fotovoltaica en España, consolidando esta tecnología como la alternativa renovable preferida, según el estudio titulado Percepción de la población española sobre la energía fotovoltaica.
El análisis, realizado por Sigma Dos entre octubre y noviembre de 2025 mediante 1.000 entrevistas representativas, confirma que la preocupación por el cambio climático sitúa su media en 6,9 puntos sobre 10. Las mujeres y los mayores de 65 años encabezan las cifras de inquietud medioambiental, mientras que el grupo de 30 a 44 años registra la menor valoración con 6,6 puntos.
Inversión prioritaria
Algo más de la mitad de la población considera que la inversión en energías renovables debe ser una prioridad nacional. El 51,8% respalda esta afirmación frente al 37,9% que opina que existen otras necesidades más urgentes. Únicamente el 10,3% rechaza directamente la priorización de estas inversiones.
La energía solar fotovoltaica encabeza el ranking de reconocimiento entre las fuentes energéticas con un 98,6% de notoriedad. Le siguen la eólica con 97,4% y el gas natural con 97,2%. En contraste, el biometano apenas alcanza un 39,2% de conocimiento entre los españoles encuestados.
El dato más revelador aparece cuando se pregunta sobre qué energías deberían impulsarse: el 66,3% señala la solar como prioritaria, seguida por la eólica con 50%. La nuclear ocupa el tercer puesto con 32,5%, mientras que el gas natural apenas logra un 7,5% de respaldo.

Percepción económica
Los ciudadanos consideran la energía fotovoltaica como la más económica entre todas las disponibles, con una valoración media de 4,4 puntos en una escala donde 0 significa «muy barata» y 10 «muy cara». La eólica obtiene 4,6 puntos, mientras que el gas natural se percibe como la más costosa con 6,5 puntos.
Los hombres y los mayores de 64 años son quienes valoran la solar como más asequible, con medias de 3,9 y 3,7 respectivamente. Esta percepción favorable se traduce en una disposición concreta a actuar: el 56,8% afirma estar dispuesto a instalar paneles solares de autoconsumo.
El principal motivo para instalar paneles solares en el hogar es económico: el 86,6% de quienes están dispuestos a hacerlo busca reducir su factura eléctrica. Este porcentaje se mantiene prácticamente idéntico (87,1%) entre quienes ya tienen instalaciones fotovoltaicas.

Beneficios ambientales
La reducción de emisiones de CO₂ constituye el segundo argumento para apostar por el autoconsumo, con un 65,8% de menciones entre quienes planean instalar paneles. Entre quienes ya disponen de esta tecnología, el 60,5% destaca este beneficio medioambiental.
El 84,2% de los encuestados considera la energía solar fotovoltaica como una alternativa viable y sostenible para generar electricidad en España. Las mujeres muestran una actitud ligeramente más favorable (85,8%) frente a los hombres (82,5%), aunque ambos grupos superan ampliamente el 80%.
Los beneficios más reconocidos de los parques solares son su carácter inagotable al provenir del sol (71,3%), la ausencia de emisiones contaminantes (61,9%) y su menor coste (48,3%). Además, el 27,5% valora la generación de empleo y el 25,2% su contribución a revitalizar el mundo rural.
Aceptación territorial
Dos de cada tres personas creen que apostar por la energía fotovoltaica supone una oportunidad para la España vaciada. El 64,1% considera que los parques solares pueden generar crecimiento y empleo en zonas rurales, aunque sólo el 53,7% ve compatible esta actividad con la producción agraria.
Cuando se acerca la instalación al municipio de residencia, el apoyo desciende ligeramente hasta el 60,7%, mientras que se mantiene en el 67% si se sitúa en la comunidad autónoma. El 15,7% rechaza tener parques solares cerca de su municipio, proporción que baja al 8,4% si están fuera de su territorio autonómico.
El 48% considera importante consultar la opinión de los residentes cercanos aunque no sea vinculante, mientras que el 45% defiende que su aprobación debería resultar imprescindible. Sólo el 7% dejaría la decisión exclusivamente en manos de expertos.

Almacenamiento energético
El 74,6% ha oído hablar del almacenamiento de energía solar fotovoltaica, aunque el 45,5% admite no saber explicar en qué consiste. Tras conocer su funcionamiento, el 76,1% valora positivamente estas instalaciones y el 67,2% apoyaría su construcción cerca de su municipio.
Los principales beneficios percibidos del almacenamiento son alargar las horas de energía barata (69,4%) y contribuir a un sistema eléctrico más estable (64%). El 48,8% destaca también la ausencia de emisiones y el 23,6% su capacidad para atraer inversiones.
Respecto al apagón de abril de 2025, el 43,3% atribuye la causa al fallo de centrales eléctricas que debían controlar la tensión. El 33,6% menciona las sobrecargas por desconexión de centrales, y sólo el 32,8% señala el exceso de renovables.
Falta de información
El 43% de la población desconoce si su vivienda permite instalar paneles solares. Entre quienes sí lo saben, el 28,7% afirma que su hogar es apto, pero no dispone de instalación. Los residentes en viviendas unifamiliares muestran mayor conocimiento sobre esta posibilidad.
El estudio sobre la energía solar fotovoltaica de UNEF revela diferencias significativas según la preocupación por el cambio climático. Quienes puntúan bajo en esta escala muestran un 62,8% de escepticismo sobre el papel de las renovables, sólo el 24,5% apoyaría impulsar la solar y el 49,1% no considera prioritaria la inversión en energías limpias.
UNEF concluye con este estudio que la energía solar fotovoltaica se consolida como la tecnología renovable con mayor respaldo ciudadano en España, tanto por criterios económicos como medioambientales, aunque persisten importantes déficits informativos sobre sus aplicaciones prácticas.