Energía fotovoltaica Robos

Cortaban la luz y amenazaban de muerte: la Guardia Civil desarticula una trama de cobre solar en Sevilla

La operación Stannum esclarece el robo de 111.266 metros de cableado solar en Sevilla

Dos de los detenidos ingresan en prisión tras amenazar de muerte a un cómplice del grupo

El crimen organizado se fija en las renovables: los robos causan costes millonarios

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Antonio Quilis
  • Antonio Quilis
  • Periodista especializado en información medioambiental desde hace más de 20 años y ahora director de OKGREEN en OKDIARIO. Anteriormente director de El Mundo Ecológico. Colaborador en temas de medioambiente, ecología y sostenibilidad en Cadena Ser.

La Guardia Civil ha detenido a cuatro personas y ha investigado a otras tres como presuntos integrantes de un grupo criminal dedicado al robo de cableado de cobre y material eléctrico en plantas fotovoltaicas de la provincia de Sevilla.

La operación, bautizada como Stannum, ha permitido esclarecer hasta el momento la sustracción de 111.266 metros de cableado solar y 2.410 metros de cable de cobre desnudo en varias instalaciones renovables de la provincia.

Entre el material recuperado destacan 250 kilos de cable solar estañado, además de dos toneladas de cobre limpio que los investigados se disponían a comercializar cuando fueron interceptados por los agentes.

303.000 euros en daños

Un informe pericial elaborado por una de las empresas afectadas ha permitido cuantificar el perjuicio económico causado por los robos, que asciende a más de 303.000 euros entre daños materiales y costes de reposición.

Esa cifra afectaba directamente al desarrollo y la puesta en funcionamiento de una infraestructura estratégica para la generación de energía renovable en la provincia sevillana.

La investigación se inició tras las denuncias de varias empresas dedicadas a la construcción y explotación de instalaciones fotovoltaicas, que alertaron de sustracciones reiteradas y de graves daños en sus vallados perimetrales.

Sorprendidos con el cobre

Los agentes realizaron inspecciones en centros de gestión de residuos metálicos, analizaron documentación de ventas de cobre y llevaron a cabo comparativas periciales del material recuperado, además de numerosas vigilancias operativas.

Uno de esos dispositivos permitió interceptar a varios de los investigados cuando se disponían a vender dos toneladas de cobre limpio, lo que posibilitó recuperar una parte muy significativa de lo sustraído.

Los autores actuaban de noche: fracturaban los cerramientos perimetrales de las plantas y neutralizaban o inutilizaban previamente sus sistemas de seguridad antes de acceder al interior de las instalaciones.

Cobre listo para vender

Una vez dentro, cortaban grandes cantidades de cableado solar y de tierra, lo trasladaban a lugares seguros y retiraban las cubiertas plásticas para aumentar el valor del cobre antes de venderlo.

El material acababa después en distintos centros de recuperación de metales, donde los investigados lo comercializaban para obtener beneficios económicos de la actividad delictiva.

La investigación destapó también un grave episodio de presuntas coacciones: dos de los investigados habrían accedido violentamente al domicilio de otro implicado para exigirle que asumiera en solitario la responsabilidad de los robos.

Amenazas de muerte

Según los indicios recabados, le amenazaron de muerte con el objetivo de alterar el desarrollo de la investigación policial y desviar así las pesquisas de los agentes.

A los detenidos se les imputan los delitos de robo con fuerza en las cosas, receptación, pertenencia a grupo criminal, allanamiento de morada, lesiones, amenazas y defraudación de fluido eléctrico.

Tras ser puestos a disposición judicial, el juzgado competente ha decretado el ingreso en prisión provisional de dos de los cuatro detenidos mientras continúa la investigación.

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Blanco de bandas organizadas

El robo de cobre en plantas fotovoltaicas se ha convertido en un objetivo habitual de bandas organizadas, atraídas por el alto valor del metal y el crecimiento acelerado del parque solar español.

La Guardia Civil ya desarticuló en 2025 otro grupo dedicado a este tipo de delitos en la operación Unipolar, que esclareció la sustracción de 45 kilómetros de cable de cobre en 12 plantas fotovoltaicas de varias provincias.

Solo en 2024, las Fuerzas de Seguridad registraron 4.433 robos de cableado de cobre y materiales conductores en toda España, un 87% más que en 2019, con Castilla-La Mancha a la cabeza de las estadísticas.