Ecoembes reúne ciencia, arquitectura e ingeniería marina para inspirar el cambio en su Circularity Day
“Avanzar hacia la economía circular exige reconocer que nadie puede hacerlo solo”, señaló Rosa Trigo, consejera delegada de Ecoembes,
La tercera edición puso el foco en la circularidad como palanca de competitividad y en la colaboración multisectorial como clave para avanzar
Un esperanzador evento centrado en la innovación científica, la arquitectura y la ingeniería marina
La tasa de circularidad en España se sitúa, según Eurostat, en el 7,4%, muy por debajo del 20% marcado como objetivo para 2030

La tercera edición del Circularity Day de Ecoembes ha vuelto a convertir Madrid en el epicentro del debate sobre economía circular, reuniendo a casi 200 asistentes y a público conectado vía streaming en torno a expertos en arquitectura, ingeniería marina y biotecnología.
El inspirador encuentro, conducido por el actor y director Sergio Peris-Mencheta, demostró que la circularidad ya no es una idea abstracta, sino una forma concreta de diseñar, innovar y regenerar.
Rosa Trigo, consejera delegada de Ecoembes, abrió el evento con un mensaje claro, poniendo el acento en la necesidad de «avanzar hacia la economía circular exige reconocer que nadie puede hacerlo solo». La CEO subrayó que en 2024 España alcanzó el millón de toneladas de envases recogidos selectivamente en el contenedor amarillo, pero advirtió que el ritmo debe acelerarse.
España, lejos del objetivo de circularidad
Trigo recordó que la tasa de circularidad en España se sitúa, según Eurostat, en el 7,4%, muy por debajo del 20% marcado como objetivo para 2030. La organización cuenta ya con más de 24.000 empresas que confían en Ecoembes para cumplir sus obligaciones en materia de envases y avanzar hacia modelos más circulares.

El evento, que en ediciones anteriores rindió homenaje a Félix Rodríguez de la Fuente y Miguel Delibes, llevó esta vez su mensaje simbólico al océano: un viaje para dar voz a referentes capaces de demostrar que la transición circular está en marcha en sectores muy diferentes.
Arquitectura pensada para renacer
Néstor Montenegro, fundador de Extudio, reivindicó una arquitectura concebida como sistema vivo, donde la circularidad es el punto de partida y no un añadido.

Defendió que un pabellón puede entenderse como infraestructura temporal y sistema abierto, diseñado desde el origen para continuar su ciclo tras ser clausurado. «La circularidad no empieza en los materiales. Empieza en la forma de concebir la arquitectura», señaló.
Su intervención en el Circularity Day puso en evidencia que uno de los sectores con mayor impacto ambiental del planeta puede convertirse en motor de regeneración si cambia su forma de pensar desde el diseño inicial.
El océano como aliado industrial
Anna Lloveras y Mireia de Mas, cofundadoras de Ocean EcoStructures, propusieron aplicar la economía circular a las grandes infraestructuras marinas. Su tesis: en lugar de retirar las estructuras al final de su vida útil, transformarlas en soporte ecológico activo. «El mar no necesita héroes. Necesita aliados», afirmaron durante su ponencia en el Circularity Day de Ecoembes.

Las expertas demostraron que la innovación tecnológica puede ser también una herramienta de restauración: «puedes coger una superficie industrial y convertirla en un lecho de vida», defendieron, abriendo un nuevo paradigma en la relación entre industria y océano.
Del residuo al medicamento
Stephen Wallace, profesor asociado de Biotecnología en la Universidad de Edimburgo, cerró las ponencias con uno de los mensajes más impactantes de la jornada. La ciencia ya es capaz de convertir residuos plásticos como el PET de botellas en paracetamol, abriendo una vía inédita en la que los desechos se convierten en aliados para la innovación y la salud.

Wallace invitó a reflexionar sobre los orígenes de la vida en el océano como inspiración para entender la circularidad, en una ponencia que situó la biotecnología en el centro del debate sobre el futuro de la economía circular en el Circularity Day de este año.
Circularidad también para los sentidos
El encuentro incluyó además una experiencia sensorial a cargo del perfumista Ernesto Collado, fundador de Brava Nariz, quien trasladó la circularidad al terreno del olfato creando un aroma inspirado en los ciclos de la naturaleza.

La espectacular escenografía del evento, un fondo marino creado con materiales de segunda vida —latas, botellas, papel y cartón transformados en algas, medusas y rocas— recordó que la economía circular puede convertir los residuos también en belleza. Una metáfora visual que Ecoembes utilizó para cerrar un Circularity Day que, edición tras edición, confirma su lugar como referencia del debate circular en España.