Cambio climático Bad Bunny

Bad Bunny en España: pocos saben que el cantante puertorriqueño es un gran defensor de este anfibio

Arranca la gira de Bad Bunny ofreciendo 12 conciertos en España: la historia ambiental de su disco "Debí tirar más fotos"

Es el primer cantante que gana el Grammy al Mejor Álbum del Año con un disco en castellano

El sapo concho es uno de los protagonistas del último disco de Bad Bunny

Bad Bunny sapo concho
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Arranca la gira española de Bad Bunny, uno de los artistas latinos más influyentes. El puertorriqueño no sólo ha sido el primer cantante en ganar el Grammy al Mejor Álbum del Año con un disco íntegramente en español, como es Debí tirar más fotos, sino que además firmó una de las actuaciones más comentadas del entretiempo de la Super Bowl.

Benito Antonio Martínez Ocasio se prepara ahora para llevar sus ritmos urbanos a los escenarios españoles. En Barcelona actuará los días 22 y 23 de mayo en el Estadio Olímpico Lluís Companys. Posteriormente, ofrecerá diez conciertos en el Estadio Metropolitano de Madrid entre el 30 de mayo y el 15 de junio.

Todas las entradas para estos 12 conciertos se agotaron en menos de 24 horas. Pero su incontestable éxito no se traduce únicamente en espectaculares cifras de ventas. Bad Bunny también se sirve de su impacto en la industria musical para visibilizar diferentes causas ambientales y sociales, una faceta que hasta ahora ha pasado relativamente desapercibida para el gran público.

Sapo concho

Sin ir más lejos, en su último disco el artista homenajea al sapo concho (Peltophryne lemur). Hablamos del único sapo nativo de Puerto Rico y de las Islas Vírgenes, que además se encuentra en peligro de extinción según la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN).

Este anfibio, de tamaño mediano y piel verrugosa, se caracteriza por sus crestas muy marcadas, que forman una especie de arco sobre sus grandes ojos y se extienden hasta el hocico. Su historia evolutiva única y una distribución históricamente limitada lo convierten además en un tesoro biológico del Caribe.

Amenazas

Entre las principales amenazas para el sapo concho destacan la pérdida y fragmentación de su hábitat, causada por la urbanización, la agricultura y el desarrollo costero, que han reducido drásticamente los espacios donde puede prosperar.

A ello se suma la presión de especies invasoras como el sapo de caña, que compiten directamente por el alimento y los lugares de reproducción.

El cambio climático también está afectando gravemente al anfibio, ya que altera los patrones de lluvia de los que depende para reproducirse, incrementa la frecuencia de sequías prolongadas y favorece episodios extremos que pueden destruir las charcas temporales donde deposita sus huevos, reduciendo así de forma notable su éxito reproductivo.

Sapo concho.
Sapo concho.

Bad Bunny y el anfibio

Bad Bunny convirtió al sapo concho en uno de los protagonistas del cortometraje incluido en Debí tirar más fotos. Se trata de una pieza audiovisual que supera ya las 27 millones de reproducciones y que funciona como extensión narrativa del disco.

Lejos de limitarse a un acompañamiento promocional, el corto combina elementos autobiográficos, memoria colectiva y denuncia social, retratando los efectos de la especulación, el turismo masivo y la pérdida de identidad en Puerto Rico.

Todo ello sin recurrir al discurso explícito, sino a través de una historia simbólica en la que la naturaleza y las especies amenazadas adquieren un papel central. Incluso, el propio Bad Bunny, tuvo que aclarar a la prestigiosa publicación National Geographic, en una publicación sobre el fenómeno del sapo concho y el artista, que la foto que utilizaron era errónea.

El artista global respondió con su propia cuenta de Instagram a la revista la siguiente aclaración: «si, el coquí es emblemático de Puerto Rico y está en peligro de extinción, pero el protagonista de mi album no es un coquí, ES EL SAPO CONCHO; una especie también nativa de Puerto Rico y en peligro de extinción. ¡¡¡CONCHO!!!».

Elogios de los científicos

Para los científicos que trabajan con este anfibio,  la iniciativa de Bad Bunny ha contribuido a hacer mucho más conocido al sapo concho. Así lo asegura Diane Barber, que dirige el programa de cría y reintroducción del sapo concho en el zoo de Fort Worth, en Texas.

«Bad Bunny nos ha proporcionado una manera de mostrar a la gente cómo es el sapo concho, explicar la rareza de la especie y las amenazas a su supervivencia, y permitir que más puertorriqueños se involucren en su conservación», afirma la experta.

Energía y apagones

Pero el compromiso ambiental de Bad Bunny no se limita a la defensa del sapo concho. En los últimos años, el artista ha denunciado de forma reiterada la precariedad del sistema eléctrico en Puerto Rico y ha defendido el acceso a la energía como un derecho básico, especialmente por los apagones prolongados que están afectando a miles de hogares en la isla.

Esta problemática aparece reflejada en El apagón – Aquí vive gente, una pieza audiovisual que comienza con un videoclip y acaba siendo un documental de casi 23 minutos, realizado junto a la periodista Bianca Graulau.

En la citada producción también se pone el foco en los efectos negativos de la especulación urbanística, la gentrificación y la privatización encubierta de las playas puertorriqueñas, una práctica que amenaza tanto los ecosistemas costeros como los derechos históricos de las comunidades locales.

Sensibilización ambiental

El caso de Bad Bunny muestra hasta qué punto la música puede convertirse en una herramienta de sensibilización ambiental. Al situar en el centro de su obra problemas como la pérdida de biodiversidad, la crisis energética o la privatización del territorio, el artista trasciende el papel tradicional de estrella musical y asume una dimensión social y ecológica poco habitual en la industria.

En un contexto marcado por la emergencia climática y el deterioro de los ecosistemas, su voz contribuye a acercar estos debates a millones de personas, especialmente jóvenes, para quienes la música sigue siendo una de las principales puertas de entrada a la conciencia social y ambiental.