Asturias vetará la pesca del salmón para salvarlo aunque permitirá capturar el codiciado ‘campanu’
La pesca del salmón se cerrará en cada cuenca en cuanto se capture el ejemplar
Asturias pedirá a Transición Ecológica que frene la protección especial del salmón
La temporada de pesca del salmón concluyó este año en Asturias con 108 ejemplares capturados, un 18% menos que en 2025
¿El último ‘campanu’? Pescan el ejemplar más tardío de la historia con dudas sobre su supervivencia

El tradicional campanu seguirá pescándose en Asturias pese a las presiones de grupos ecologistas y de la decisión del Ministerio para la Transición Ecológica (MITECO) de querer incluirlo como especie de especial protección. Seguramente, será una decisión que traerá más reacciones de las organizaciones que quieren eliminar esta competición anual.
La Consejería de Medio Rural y Política Agraria del Principado de Asturias propondrá al Consejo de Ecosistemas Acuáticos y de la Pesca en Aguas Continentales una veda temporal del salmón atlántico para 2027. El objetivo declarado es favorecer la recuperación de una especie en declive.
El consejero Marcelino Marcos ha anunciado la medida este martes en una rueda de prensa, junto al director general de Planificación Agraria, Marcos da Rocha. La propuesta llega justo cuando el salmón atlántico afronta su momento más crítico en Asturias.
Una decisión mixta
La decisión se apoya en el principio de precaución y en una amplia batería de datos científicos y técnicos: evolución histórica de las poblaciones, capturas, censos reproductores, densidad de juveniles, remontes y esfuerzo pesquero acumulado durante años.
Se despeja así la duda que surgió en la campaña de 2026 sobre si sería la última de la historia en todo el territorio español. Con esta decisión, el principado se quedaría, a no ser que Cantabria adopte la misma decisión, como la única comunidad que proclama una pauta de protección mixta.

Principio de precaución
«No estamos reaccionando a un único dato ni a una sola temporada. Actuamos en respuesta a una tendencia histórica y antes de que todos los indicadores sean desfavorables, porque proteger una especie exige anticiparse y aplicar el principio de precaución», ha explicado Marcos.
El consejero ha explicado que el salmón atlántico es una especie migratoria sometida a múltiples factores que van mucho más allá de la pesca: la transformación de los hábitats, los obstáculos en los ríos, la calidad del agua, la supervivencia en el mar y la presión de distintos depredadores.
Medio Rural convocará el consejo en cuanto disponga de los censos de septiembre y del análisis técnico completo, previsiblemente entre finales de septiembre y principios de octubre. Allí se debatirá la propuesta con el sector antes de aprobar la normativa de 2027.
El campanu, a salvo
La propuesta establecerá como regla general la prohibición de la pesca ordinaria del salmón en los ríos asturianos. Tendrá carácter temporal, y su continuidad o modificación se revisará cada año en función de la evolución de los indicadores científicos.
La normativa incluirá, sin embargo, una excepción pensada para mantener viva la tradición del campanu: la pesca se abrirá en cada cuenca únicamente hasta la captura del primer salmón de la temporada. A partir de ese momento, el río se cerrará hasta el año siguiente.
Esta fórmula permitirá conservar las subastas y las celebraciones populares vinculadas al campanu mediante una única captura controlada por cuenca. «No queremos ríos sin salmones, pero tampoco ríos sin pescadores», ha resumido Marcos.
Más ayudas a los pescadores
La veda contempla además otra excepción: las capturas de ejemplares vivos autorizadas para proyectos de reproducción y repoblación, como ARCA, impulsado por la Sociedad de Pescadores Las Mestas del Narcea, que seguirán realizándose bajo control técnico y protocolos específicos.
Los peces capturados para ARCA no se destinarán al consumo, sino que se emplearán como reproductores para obtener alevines con los que reforzar las poblaciones de su propia cuenca. Medio Rural habilitará una subvención nominativa específica para este proyecto.
El Principado también aumentará el apoyo económico a las sociedades colaboradoras de pesca, que participan en la conservación de los ríos y en el seguimiento de las poblaciones. La partida actual, dotada con 91.000 euros, crecerá en el presupuesto del próximo año, junto a una rebaja de tasas y precios públicos para licencias y permisos.

Freno al Lespre
Medio Rural completará en septiembre la información disponible con censos subacuáticos, datos de contadores y escalas de remonte, y pescas eléctricas que permitirán conocer el reclutamiento de juveniles procedentes de los desoves de 2025.
El Principado continuará, además, con el control legal de la población de cormorán, ampliará la pesca de la lubina a nuevos tramos fluviales e iniciará estudios específicos sobre la incidencia de la nutria en los salmones reproductores.
El Gobierno de Asturias solicitará también al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico que detenga la tramitación para incluir el salmón atlántico en el Lespre, el listado estatal de especies silvestres en régimen de protección especial, y reclama mantener la gestión autonómica de la especie.
Balance de la temporada
La temporada de pesca del salmón concluyó este año en Asturias con 108 ejemplares capturados, un 18% menos que en 2025. Por cuencas, la distribución fue de 66 en el Narcea, 23 en el Sella, 14 en el Cares-Deva y 5 en el Esva.
El contador del Sella registró 94 pasos en la zona alta hasta el 8 de julio, frente a los 70 contabilizados en las mismas fechas de 2025. El dato es todavía provisional, ya que los remontes de salmón continúan durante el verano.

El Principado ha aplicado en los últimos años una regulación cada vez más restrictiva: menos periodos y horarios hábiles, cupos reducidos, refugios para reproductores, más zonas vedadas y la prohibición general de comercializar las capturas. Sólo este año, la normativa recortó un 75% las capturas permitidas y fijó un único salmón con muerte por pescador y temporada.
El campanu más tardío
El campanu recibe su nombre de la vieja costumbre de hacer repicar las campanas de las iglesias ribereñas cuando se capturaba el primer salmón de la temporada en cada río, una tradición centenaria que hoy convive con la crisis de la especie.
Esta misma temporada, 2026 ha dejado el campanu más tardío del que se tiene registro en el río Sella: el pescador Iván Alonso capturó el ejemplar tras 23 días hábiles, después de que más de 5.000 aficionados lo intentaran en los cinco cauces salmoneros del Principado.

El salmón, de 6,2 kilos y 82 centímetros, cayó con mosca artificial en el puente viejo de Villanueva, en Cangas de Onís. Alonso ya se había hecho en 2025 con el campanu del río Piloña, por lo que repite protagonismo en dos temporadas consecutivas.
Un declive del 82%
El campanu de 2025 se había capturado antes, el 17 de abril, Jueves Santo, en el río Narcea. Lo pescó Javier Bueno Martínez: un ejemplar de 6,89 kilos y 83 centímetros que se subastó por 10.100 euros en Puente Quinzanas.
La demora en la captura del campanu no es un dato menor: el salmón atlántico acumula un declive del 82% en España en apenas una década, según la Sociedad Ibérica de Biología de Ictiología Conservadora (SIBIC). La especie ya ha desaparecido de ríos como el Umia (Pontevedra), el Navia (Asturias) o el Deba (Guipúzcoa).

Su pesca está vedada por completo en Galicia, Navarra y la práctica totalidad del País Vasco, mientras que Asturias y Cantabria son las únicas comunidades que aún la permiten, con restricciones cada vez mayores. La propuesta de veda para 2027 profundiza en esa misma dirección.
Con más apoyo económico, más repoblación, más seguimiento científico y una gestión activa de todos los factores que afectan al salmón, el Principado defiende un equilibrio que, de momento, sigue permitiendo que las campanas repiquen una vez más cada primavera.