Naturaleza
Animales

Un lince ibérico con GPS viaja hasta Álava y un ganadero lo graba con la cámara de su finca: es el primer avistamiento en el País Vasco en más de un siglo

  • Ana López Vera
  • Máster en Periodismo Deportivo. Pasé por medios como Diario AS y ABC de Sevilla. También colaboré con la Real Federación de Fútbol Andaluza.

Un ganadero de Santa Cruz de Campezo, en Álava, ha conseguido registrar un hallazgo excepcional: un lince ibérico apareció en una de las cámaras instaladas en su finca. Las imágenes corresponden a diciembre de 2025, pero la identificación del animal llegó meses después.

El ejemplar llevaba un collar de seguimiento, una pista que apunta a su procedencia y permite estudiar sus desplazamientos. Este avistamiento constituye la primera prueba gráfica de la presencia de un lince ibérico en Álava en más de un siglo.

Cómo descubrió el ganadero al lince ibérico en Campezo

El propietario de la finca había instalado cámaras de fototrampeo para identificar a los animales que frecuentaban sus terrenos. Entre las especies que aparecían habitualmente figuraban la gineta, el gato montés y el tejón. Sin embargo, una grabación nocturna mostró un felino que no consiguió reconocer.

Según explicó la asociación naturalista Hontza Natura Elkartea, el ganadero compartió las imágenes con otros vecinos y finalmente llegaron a la organización, que confirmó la identidad del ejemplar.

De dónde viene el lince ibérico que ha llegado a Álava

El collar radiotransmisor que llevaba el animal indica que probablemente procede de un programa de reintroducción desarrollado fuera del País Vasco. Todo apunta al sur de la península ibérica, aunque no se ha identificado con certeza el lugar exacto del que salió ni la ruta que siguió hasta Campezo.

Los dispositivos de seguimiento permiten conocer los movimientos de los ejemplares marcados y comprobar hasta dónde pueden desplazarse en busca de territorio. Algunos linces pueden recorrer más de 25 kilómetros en una jornada y atravesar varias comunidades autónomas.

Estos desplazamientos ayudan a explicar cómo un ejemplar puede aparecer lejos de las zonas donde se concentra la especie. No obstante, la grabación de Campezo no demuestra que exista una población estable de linces ibéricos en Álava.

La recuperación del lince ibérico y su expansión por la península

El hallazgo coincide con la recuperación de Lynx pardinus, una especie que estuvo al borde de la extinción. Los programas de cría en cautividad, liberación y seguimiento han contribuido a aumentar sus efectivos y a recuperar territorios donde había desaparecido.

Actualmente, la población supera los 2.663 ejemplares, distribuidos principalmente entre Andalucía, Castilla-La Mancha, Extremadura y Portugal. Aragón también ha impulsado su expansión mediante sueltas en zonas próximas al valle del Ebro, mientras que en Palencia ya se han registrado reproducciones.

El País Vasco, sin embargo, no cuenta con proyectos propios de reintroducción. Por eso, la aparición del animal en Álava resulta especialmente relevante para conocer la capacidad de dispersión de la especie.

La alimentación constituye otro factor decisivo para su supervivencia. El lince ibérico depende en gran medida del conejo, que representa cerca del 90% de su dieta. Las enfermedades y los descensos de las poblaciones de esta presa han perjudicado históricamente a la especie.

El registro de Campezo aporta una prueba concreta de su presencia en el territorio, pero todavía no permite determinar si el ejemplar regresará o permanecerá en la zona.

Su paso demuestra, al menos, que los linces pueden recorrer distancias considerables y alcanzar áreas alejadas de sus principales núcleos de población.