Bombazo en la zoología española: nacen en Jerez de la Frontera las primeras 6 crías de un ave que se extinguió en España en el año 1981
El Zoobotánico de Jerez de la Frontera (Cádiz) ha conseguido el nacimiento de seis pollos de torillo andaluz (Turnix sylvaticus sylvaticus), una subespecie extinguida en España desde hace 45 años.
El avance forma parte de un proyecto internacional de conservación que busca establecer una población reproductora de aves estable, preservar su diversidad genética y estudiar posibles vías para recuperar su presencia en Andalucía.
¿Cómo han llegado los primeros torillos andaluces a Jerez?
El proyecto dio un paso importante en septiembre, cuando 18 ejemplares procedentes de Marruecos llegaron al puerto de Algeciras y se trasladaron al Centro de Conservación de la Biodiversidad Zoobotánico de Jerez.
El objetivo consiste en crear un núcleo reproductor estable y genéticamente diverso que permita disponer de aves para futuras actuaciones de conservación.
La adaptación de los ejemplares a las instalaciones resultó favorable. En aproximadamente un mes y medio, dos hembras realizaron sus primeras puestas: una depositó cuatro huevos y la otra, tres. Los siete huevos pasaron a incubación artificial, con controles de temperatura y humedad ajustados a las necesidades de la especie.
Los técnicos comprobaron el desarrollo embrionario mediante ovoscopia dos veces por semana. También tomaron medidas de los huevos y conservaron muestras para ampliar el conocimiento científico sobre la reproducción de estas aves.
Según la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, seis huevos eclosionaron sin necesidad de intervenir durante el proceso, entre el 11 y el 12 de octubre. El séptimo continúa en incubación y presenta una evolución favorable.
¿Qué cuidados reciben las crías de torillo andaluz?
Los seis pollos permanecen bajo supervisión especializada para favorecer su desarrollo durante las primeras semanas. Cada ejemplar lleva una anilla identificativa que permite registrar su crecimiento y evolución.
Este seguimiento individual también aporta información útil para gestionar la población reproductora, planificar futuras parejas y reducir los riesgos asociados a la consanguinidad.
Durante los primeros días, las crías reciben alimento cada 30 minutos. El equipo registra cuántas piezas consume cada pollo para controlar su ingesta. La dieta inicial incluye principalmente larvas de tenebrio y pequeños grillos. Conforme crecen, los cuidadores incorporan otros alimentos, como semillas, pienso para aves insectívoras, zanahoria, vegetales de hoja verde y mijo.
Los especialistas controlan la temperatura y la humedad de la nacedora. Reducen progresivamente la temperatura, alrededor de medio grado al día, según la edad y la evolución de cada ejemplar. Estos cuidados permiten reunir datos para perfeccionar los protocolos de reproducción y manejo.
¿Qué pretende el programa de conservación del torillo andaluz?
El nacimiento de los seis pollos representa un primer avance dentro de una estrategia que va más allá de la reproducción en cautividad.
El Zoobotánico de Jerez pretende consolidar un núcleo reproductor estable y genéticamente diverso. A largo plazo, sus ejemplares podrían contribuir a futuras reintroducciones en enclaves adecuados del litoral andaluz y al refuerzo de la población marroquí.
El proyecto reúne a instituciones españolas y marroquíes, entre ellas la Junta de Andalucía, el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, el Gobierno de Marruecos y la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza. También participan el Ayuntamiento de Jerez, la Fundación Migres y otras entidades científicas y colaboradoras.
La iniciativa incluye un segundo núcleo de conservación en el Parque Zoológico de Aïn Sebaâ, en Casablanca. Ambos centros trabajarán de forma coordinada, mientras el Zoobotánico de Jerez centraliza el libro genealógico de la población cautiva. Este registro permitirá organizar la reproducción y proteger la diversidad genética.
¿Por qué es importante recuperar esta subespecie?
El torillo andaluz desapareció de España en 1981 y su población silvestre conocida sobrevive en el litoral atlántico de Marruecos, donde ocupa zonas vinculadas a cultivos y huertas tradicionales. La urbanización costera y la intensificación agrícola son algunas de las causas relacionadas con su extinción.
La población marroquí, formada por unos pocos cientos de individuos según la Junta de Andalucía, también afronta una situación vulnerable.
Para ampliar el núcleo reproductor, el programa prevé al menos cuatro campañas adicionales en Marruecos durante los próximos años. El objetivo es reunir suficientes ejemplares y mantener una variabilidad genética adecuada.