La UE lo hace oficial: adiós al carnet de conducir de siempre en Europa, lo que llega es totalmente distinto
En España hay más de 27 millones de personas con carnet de conducir, y en el conjunto de la Unión Europea la cifra supera los 250 millones de conductores. Aunque muchos Estados miembros comparten las mismas normas de tráfico, cada país gestiona el permiso de conducción con criterios propios, desde los plazos de renovación hasta los requisitos médicos o la retirada del permiso por sanciones. Ahora, Bruselas busca la forma de corregir las desigualdades y vacíos legales, y para ello ha impulsado una reforma histórica.
La Comisión Europea trabaja en la actualización de la Directiva del permiso de conducción, con el objetivo de avanzar hacia un «carnet europeo». La propuesta, todavía en fase de negociación, establece 2028 como fecha límite para que todos los Estados miembros adapten sus normativas a este marco común, aunque algunas medidas podrían implementarse de manera progresiva a partir de 2026.
El nuevo ‘carnet de conducir europeo’
La Directiva sobre el permiso de conducción de la Unión Europea aborda varios ámbitos clave para mejorar la movilidad y la seguridad vial en todo el territorio comunitario. En primer lugar, contribuye a la mejora de la seguridad vial mediante la introducción de una nueva categoría de permiso específica para ciclomotores, que requiere la realización previa de una prueba obligatoria de control de conocimientos.
Además, establece un acceso gradual a motocicletas de mayor cilindrada y detalla los requisitos necesarios para superar las pruebas de conducción. Los conductores profesionales, por su parte, deberán someterse a revisiones médicas periódicas cada cinco años. Otro objetivo central de la Directiva es facilitar la libre circulación de personas dentro de la Unión Europea. Para ello, presenta un modelo único de permiso de conducción europeo y establece una red que permite el intercambio de información sobre permisos entre los Estados miembros.
Asimismo, la Directiva busca reducir el margen de fraude asociado a los permisos de conducción. El nuevo modelo incorpora un microchip con los datos impresos en la tarjeta, lo que permite una verificación más segura de la información del titular. Además, establece un período de validez de los permisos de entre 10 y 15 años para automóviles y motocicletas, lo que permite actualizar periódicamente las características de protección y mantener los datos de los titulares al día.
Finalmente, introduce una nueva red electrónica que facilita la comunicación entre las autoridades nacionales, permitiendo verificar de manera ágil y segura la validez de los permisos de conducción y fortaleciendo así la confianza en el sistema.
Formato digital
Uno de los cambios más relevantes es la introducción de un carnet de conducir digital. Este formato permitiría llevar el permiso en el teléfono móvil con plena validez legal en cualquier país de la UE, reduciendo trámites administrativos y modernizando un sistema que apenas ha cambiado en décadas. Para quienes prefieran el formato físico, se seguirá ofreciendo, pero incorporando un código QR. En España, este sistema ya se encuentra disponible a través de la aplicación miDGT.
Sanciones graves
Además, la reforma establece la creación de un marco homogéneo para las sanciones graves. Actualmente, un conductor puede perder el carnet en un país y continuar conduciendo en otro, debido a la falta de coordinación transfronteriza. Con la nueva normativa, las retiradas y suspensiones del permiso tendrán efecto en toda la Unión Europea.
Renovación del permiso
Otro aspecto clave de la reforma es la unificación de criterios para la renovación del carnet y los controles médicos, especialmente en conductores mayores. La propuesta plantea estándares similares de aptitud física y cognitiva en todos los Estados miembros. Esto permitirá que los conductores europeos estén sujetos a controles homogéneos, evitando diferencias significativas según el país en el que se obtenga el permiso.
Edad mínima
La iniciativa se acompaña de cambios en la edad mínima para conducir ciertos vehículos: los jóvenes podrán obtener el carnet de conducir a partir de los 17 años siempre que lo hagan acompañados de un tutor de al menos 24 años, con cinco años de experiencia y sin ninguna sanción grave en los últimos cinco años. Sin embargo, la Dirección General de Tráfico, encabezada por Pere Navarro, ha señalado que la prioridad debe ser la seguridad: «Es mejor hacerlo bien que hacerlo rápido».
En cuanto al calendario de implementación, la Directiva concede un período de tres años para que los Estados miembros adapten su legislación nacional. Para España, por ejemplo, se espera que algunas medidas puedan comenzar a aplicarse desde 2026, mientras que la adopción completa se dará hacia finales de 2028.
Jutta Paulus (Verdes, Alemania), responsable del proyecto de Directiva sobre el permiso de conducir, declaró: «La Directiva introduce el nuevo permiso digital, pero los ciudadanos tendrán la posibilidad de elegir también el carné físico. Los cursos de formación harán más énfasis en la seguridad de peatones y ciclistas. Habrá menos obstáculos para que los voluntarios, como bomberos y rescatistas, puedan conducir vehículos de emergencia. Además, las nuevas reglas sobre formación y reconocimiento deberán hacer las profesiones del transporte más atractivas y accesibles. Los ciudadanos de toda Europa se beneficiarán directamente de estas mejoras tangibles».
