Coche Guardia Civil

Suena extraño pero la Guardia Civil recomienda abrochar los cinturones traseros del coche aunque no vayan pasajeros

Cinturón de seguridad

Antes de emprender un viaje en coche, es habitual comprobar que todos los pasajeros lleven correctamente abrochado el cinturón de seguridad. Sin embargo, existe otra medida preventiva mucho menos conocida que puede resultar decisiva en caso de un frenazo brusco o de un accidente. La Guardia Civil ha recordado este consejo a través de un vídeo difundido en sus redes sociales, donde explica la forma adecuada de transportar el equipaje y recomienda mantener abrochados los cinturones de los asientos traseros incluso cuando estos no estén ocupados.

Según explica el cuerpo policial, ésta sencilla medida ayuda a contener la carga del maletero y evita que, durante una colisión o un frenazo brusco, los objetos puedan desplazarse hacia el interior del habitáculo. «Los cinturones de atrás abrochados, aunque no haya nadie. De esta forma evitarías que la carga del maletero acabe en el interior del vehículo». Además, recomienda situar los bultos más pesados en la parte inferior del maletero y lo más cerca posible del respaldo de los asientos traseros, así como utilizar las redes, correas o anclajes de carga de los que disponga el vehículo para impedir que el equipaje se desplace durante la marcha.

¿Por qué es recomendable abrochar los cinturones traseros del coche?

La Guardia Civil recuerda que conviene llevar abrochados los cinturones de los asientos traseros incluso cuando no viaje nadie en ellos. Según explica, este gesto ayuda a impedir que el equipaje salga despedido hacia el interior del vehículo. Además, advierte de que, durante un impacto, un objeto puede multiplicar hasta por 40 su peso, de forma que las maletas y otros bultos pueden actuar como auténticos proyectiles.

Si el espacio del maletero resulta insuficiente, la Benemérita recomienda utilizar soluciones homologadas, como un cofre de techo, una baca o un portaequipajes. Del mismo modo, aconseja guardar los objetos de menor tamaño en la guantera o en los compartimentos del vehículo para impedir que se desplacen durante la marcha.

Baca

Cuando el maletero no ofrece espacio suficiente, la baca o el cofre de techo son alternativas válidas para transportar equipaje adicional. No obstante, su utilización debe ajustarse a la normativa vigente para garantizar la seguridad durante el viaje.

La carga debe ir correctamente fijada mediante correas homologadas y no puede sobresalir por los laterales del vehículo. En caso de que sobresalga por la parte trasera, el límite permitido es del 15 % de la longitud del automóvil. Si se supera ese margen, es obligatorio señalizar la carga con la placa V-20.

También resulta imprescindible respetar la capacidad máxima de carga indicada por el fabricante de la baca y distribuir el peso de forma uniforme para evitar desequilibrios que puedan afectar a la conducción.

Transportar equipaje en el techo modifica el comportamiento del vehículo, ya que puede reducir su estabilidad, incrementar la resistencia al aire y aumentar el consumo de combustible. Por este motivo, se recomienda adaptar la velocidad y extremar la precaución al volante.

El incumplimiento de estas condiciones puede acarrear sanciones económicas de entre 200 y 500 euros, además de incrementar el riesgo de accidente tanto para los ocupantes del vehículo como para el resto de usuarios de la vía.

‘Efecto elefante’

«El riesgo que implica que los pasajeros no se abrochen el cinturón de seguridad no es solo que se lesionen ellos mismos en caso de accidente, sino que golpearán los asientos delanteros con la fuerza de su peso, multiplicada por la velocidad a la que circulen (ya que no son retenidos por el cinturón de seguridad). Y a una velocidad tan baja como 60 km/h, un pasajero que pese 75 kilos golpearía el asiento delantero con una fuerza equivalente al peso de un elefante de 4,2 toneladas», detalla la DGT.

El artículo 14 del Reglamento General de Circulación determina que «la carga transportada en un vehículo, así como los accesorios que se utilicen para su acondicionamiento o protección, deben estar dispuestos y, si fuera necesario, sujetos de tal forma que no puedan: arrastrar, caer total o parcialmente o desplazarse de manera peligrosa; comprometer la estabilidad del vehículo; producir ruido, polvo u otras molestias que puedan ser evitadas y ocultar los dispositivos de alumbrado o de señalización luminosa, las placas o distintivos obligatorios y las advertencias manuales de sus conductores».

En caso de que un agente de tráfico considere que la carga transportada supone un riesgo para la seguridad vial por su tamaño, por no estar correctamente sujeta o por ir colocada de forma inadecuada fuera de la parte posterior del vehículo, la sanción puede alcanzar los 200 euros.

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