Nuevo problema para la DGT de Pere Navarro: los conductores se oponen a la V16 y llevan balizas ilegales
Más de la mitad del parque móvil español se encuentra en una situación de ilegalidad sin ser consciente
Los principales fabricantes de las balizas V16 en España han trasladado su preocupación ante la situación de incertidumbre que se ha generado con el uso de dispositivos ilegales para señalizar averías y accidentes en carretera, en sustitución del triángulo. Tales son las dudas de los conductores españoles que más de la mitad del parque móvil se encuentra en una situación de ilegalidad sin ser consciente de ello.
«En los últimos meses se ha producido un contexto de desinformación, mensajes no siempre coincidentes y falta de claridad para el ciudadano, que está afectando a millones de conductores, dificultando la comprensión de sus obligaciones y de cómo actuar correctamente ante una emergencia en carretera», ha señalado el sector.
Una situación que han señalado, que «no solo tiene implicaciones directas sobre la seguridad vial y la protección del consumidor, sino también sobre un sector industrial español que ha realizado importantes inversiones en innovación, producción, empleo y desarrollo tecnológico al amparo de un marco normativo definido». «Preservar la confianza en ese marco es también una cuestión de seguridad jurídica, competitividad y país», añaden las citadas fuentes.
Uso de balizas V16 ilegales
Pese a que desde el pasado 1 de enero todos los vehículos están obligados por ley a portar una baliza V16 conectada, a día de hoy, más de la mitad del parque móvil español se encuentra en una situación de ilegalidad sin ser consciente de ello. Un reciente estudio muestra que millones de conductores desconocen qué baliza es válida conforme a la normativa, no saben cómo deben actuar ante una avería o siniestro, ni han recibido información clara y accesible por parte de las instituciones responsables.
«La ausencia de campañas informativas efectivas y continuadas está provocando incertidumbre, errores en la toma de decisiones y, en última instancia, un riesgo innecesario para la seguridad vial», han concretado los fabricantes de la V16.
En este contexto de desinformación y falta de claridad, recientes informaciones sobre el incremento de atropellos durante la pasada Semana Santa, asociadas al uso de la baliza V16, ponen de relieve una problemática adicional que no puede ser ignorada. Estos hechos evidencian que se está produciendo un uso incorrecto de las comunicaciones asociadas a la solución, lo que compromete su eficacia como herramienta de seguridad vial.
Asimismo, la coexistencia de un elevado número de usuarios que aún no disponen de una baliza conectada, junto con la actual falta de información clara, puede derivar en situaciones de riesgo añadido en carretera, incrementando la probabilidad de siniestros y agravando los datos de usuarios fallecidos o lesionados por atropello.
A esto hay que sumar que, en las últimas semanas, se han producido declaraciones públicas e interpretaciones diversas que han contribuido a generar confusión entre los conductores sobre el alcance de la normativa aplicable a la baliza V16 conectada. Esta falta de claridad está debilitando la percepción de obligatoriedad del dispositivo y puede derivar en decisiones equivocadas por parte de los ciudadanos, tanto desde el punto de vista legal como de la seguridad vial.
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