Motor

Los coches de gasolina o diésel pueden convertirse en eléctricos y todo es gracias a un estudiante

La conversión de gasolina a eléctrico más económica puede haber llegado.

gasolina a electrico
gasolina a eléctrico

No podemos decir que Australia tenga un papel en el mundo de la automoción demasiado destacado.

A pesar de no ser conocida por los automóviles, a nivel de investigación es un país que suele moverse muy bien. Un claro ejemplo lo encontramos en Alexander Burtón, ganador del premio James Dyson que se celebran en Australia.

La razón del galardón se debe a la creación denominada REVR o Trofir de Vehículo Eléctrico Rápido.

Lo que buscaba con este kit que diseñó, en su caso, para un Toyota Corolla de su propiedad, que tenía dos décadas de antigüedad, es convertir, de manera rápida y económica, un vehículo de gasolina a eléctrico (un híbrido).

¿En qué consiste el kit REVR?

Básicamente, lo que incorpora es un motor eléctrico y un paquete de baterías que nos da hasta 150 km de conducción sin las perjudiciales emociones.

Todo ello sucede ahora que el país de Oceanía está viviendo también una serie de medidas de calado para que se reduzcan las emisiones por parte de los medios de transporte y se haga una transición efectiva para que sean sustituidos por los vehículos híbridos o eléctricos.

¿Cuál fue la motivación de este estudiante?

La motivación principal para Burton, que es estudiante de ingeniería de sistemas sostenibles y de diseño industrial, es que el desarrollo del kit REVR es fruto de que su propio Toyota se convirtiese en un coche de gasolina a eléctrico, pero de forma económica.

Hay que pensar que también en Australia, los coches eléctricos no son precisamente baratos, y los métodos que hay para convertir coches de gasolina en eléctricos son dilatados y bastante costosos.

Hay que pensar que lo que hacen es reemplazar las piezas existentes con una mecánica que debe ser personalizada para realizar dicho cambio.

¿Cuál es la clave del kit?

Todo lo que hemos comentado está muy bien, pero ¿cuál es la clave para poder conseguir esta transformación? Pues el motor de flujo axial, que es posible montarlo en el rotor del freno de disco.

El paquete de baterías cabe en el hueco del compartimento donde se encuentra la rueda de repuesto, pudiendo al acelerador añadirle un sensor.

El kit es posible instalarlo en solo unas pocas horas, de tal forma que llega proporciona un extra que va de 100 a 150 kilómetros de conducción eléctrica extra.

Conclusiones

Nos encontramos ante un kit REVR que es una buena solución de cara a la reducción de las emisiones en Australia.

No todo el mundo actualmente se puede permitir hacer un gasto importante en un coche eléctrico y esta solución puede ser de lo más interesante para la industria automotriz si se desarrolla en serie.

Por el momento, Burton utilizará el dinero del premio en mejorar el Kit, pero se puede decir que estamos ante un gran invento que ha sido recibido con gran alegría en su país natal.

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