Casa Real

CASA REAL BRITÁNICA

Los vecinos del ex príncipe Andrés, en guerra contra él: no lo quieren cerca

El hermano del rey Carlos III dejó hace unos días el Royal Lodge

Su situación es cada vez más complicada

  • Andrea Mori
    • Actualizado:

La situación del ex príncipe Andrés cada vez es más delicada. La pasada semana, a raíz de la desclasificación de cientos de documentos relacionados con el pederasta Jeffrey Epstein, el hermano del rey Carlos III abandonó su residencia en Windsor antes de lo que estaba previsto y se instaló en una casa provisional en Norfolk. Lo hizo por la noche, al calor de las sombras, que se han convertido en sus mejores aliadas para evitar los focos y las críticas. Sin embargo, ni siquiera en esta nueva vida condenada al ostracismo, el ex duque va a poder encontrar un poco de tranquilidad.

Este mismo lunes el Palacio de Buckingham confirmaba que el rey estaba dispuesto a colaborar en todo lo posible con las investigaciones relacionadas con el caso del pederasta. Las últimas revelaciones sobre la relación de Epstein y Andrés han causado una gran conmoción entre los Windsor, hasta el punto de que incluso los príncipes de Gales han dicho que están muy afectados y que desean transmitir toda su solidaridad a las víctimas.

Andrés Mountbatten-Windsor en un acto oficial. (Foto: Gtres)

Aislado del mundo

De momento, el ex príncipe prefiere guardar silencio, pero sus vecinos ya han expresado su malestar ante su presencia en la zona de Sandringham. Varios medios británicos han recogido las reacciones de los residentes en el área en la que se ha instalado el ex duque, que están muy descontentos con esta nueva situación.

Andrés se encuentra instalado en Wood Farm, la misma casita en la que pasó gran parte de sus últimos años el duque de Edimburgo. El hermano del rey está a la espera de que se completen los trabajos de adaptación de la que va a ser su residencia permanente, Marsh Farm, que se encuentra en un estado bastante desastroso. Esta casa va a permitir al ex príncipe estar aislado y en soledad, sin contacto con el exterior y prácticamente sin nadie que le atienda. De hecho, ha trascendido que el personal de servicio de los Windsor no quiere trabajar para él.

Andrés Mountbatten-Windsor al volante de un coche. (Foto: Gtres)

Un aislamiento forzoso que para él va a ser un castigo, pero que queda muy lejos de lo que podrían esperar las víctimas de Epstein. No habrá fiestas, ni viajes, ni tampoco entretenimientos, pero Andrés de momento no tendrá que ir a prisión.

Las quejas de los vecinos

El pueblo más cercano a la nueva casa de Andrés está a un breve paseo en coche. Los habitantes están muy acostumbrados a la presencia de la realeza, pero en el caso del ex duque de York, las reacciones son muy diferentes. Nadie quiere cruzarse con él e incluso quieren que se vaya porque da mala imagen a una zona que suele volverse foco turístico con la presencia de los miembros de la realeza.

A las quejas de los vecinos se suma también que el lugar en el que se ubica la casa no es especialmente agradable. La casa está rodeada de terrenos pantanosos que van a dificultar el día a día del ex príncipe. De hecho, a veces hay crecidas que provocan inundaciones y que hacen que la vida allí sea complicada.

Lo último en Casa Real

Últimas noticias