Cumpleaños real en Zarzuela: así celebró Felipe VI sus 58 años
Felipe VI celebró su 58 cumpleaños el 30 de enero con una jornada marcada por la normalidad y la discreción
La infanta Sofía adelantó su llegada a Madrid para pasar tiempo con su padre
A pesar de la celebración, el Rey mantuvo su rutina de trabajo y deporte, reflejando disciplina y estilo de vida saludable
Felipe VI celebró su 58 cumpleaños el pasado 30 de enero en un ambiente de intimidad y discreción, sin grandes fastos ni alardes, siguiendo la tradición de normalidad que caracteriza a la familia Borbón. La jornada comenzó con un gesto muy especial: la infanta Sofía adelantó su llegada a Madrid desde Lisboa, perdiendo un día de clases para visitar las nuevas instalaciones de la Fundación ONCE del Perro Guía, un acto que demuestra cómo los compromisos solidarios de la familia real se entrelazan incluso con fechas personales. Tras este encuentro familiar, el Rey retomó sus obligaciones.
La mañana incluyó una importante reunión con la presidenta de Eslovenia, Nataša Pirc Musar, en el marco del segundo Diálogo GWL Voices, plataforma que impulsa soluciones en las que las mujeres actúan como agentes de transformación social y económica. Durante este encuentro, Felipe VI respondió con humor a la pregunta de cómo llevaba la nueva cifra de años: «No pesan demasiado», aseguró entre risas, manteniendo esa mezcla de cercanía y formalidad que lo caracteriza.
A pesar de ser un día especial, el Rey no cedió a la tentación de relajar su agenda. Junto a la presidenta eslovena, también estuvieron presentes el embajador de España en Eslovenia, Javier Herrera García-Cantauri, y el secretario de Estado para la Unión Europea, Fernando Sampedro, así como representantes eslovenos como el embajador Tadej Rupel y el asesor de política exterior Damian Bergant. El encuentro sirvió para reforzar la proyección internacional de España y subrayar el compromiso de Felipe VI con la igualdad y el papel de la mujer, temáticas que han marcado buena parte de su agenda pública reciente. Esta disposición a combinar la responsabilidad institucional con un toque humano refleja la manera en que el Rey busca equilibrar las exigencias del cargo con la cercanía hacia su familia y la sociedad.
Por la tarde, la agenda oficial dio paso a la esfera más privada. La celebración continuó con un almuerzo familiar en Zarzuela, al que asistieron la Reina Sofía, notablemente recuperada del duelo por la pérdida de su hermana según desvela ¡Hola!, algunos amigos cercanos y, por supuesto, sus hijas. La presencia de Leonor, que se encuentra completando su formación militar en San Javier, y de Sofía, recién llegada de Lisboa, transformó la ocasión en un momento de reencuentro y alegría familiar. Entre sonrisas y pequeños gestos de complicidad, el Rey pudo disfrutar de la compañía de sus seres queridos, en un día marcado tanto por la celebración como por la reflexión sobre los recientes acontecimientos, incluyendo el funeral de las víctimas del accidente ferroviario de Adamuz, celebrado apenas un día antes en Huelva.
Sea como fuere, lo cierto es que el cumpleaños de Felipe VI también pone de relieve su rutina diaria y la forma en que combina su vida personal con la institucional. Mantiene hábitos de alimentación saludable y práctica deportes como pádel, esquí y vela en el Aifos durante la Copa del Rey, formas de mantenerse activo y desconectar del trabajo. Su estilo, con trajes y camisas a medida o el manejo del esmoquin y el chaqué, refleja un cuidado por su imagen que va más allá de la simple formalidad. Aunque su porte recuerda a su abuelo, el Rey Pablo de Grecia, lo que llama la atención es la constancia con la que combina disciplina, vida pública y momentos privados. En conjunto, su forma de actuar sugiere a un monarca que equilibra agenda, deporte y presencia sin perder el control de cada detalle.