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Un colgante de rubíes: te contamos por qué es la pieza más especial del joyero de la Reina Sofía

La Reina Sofía tiene en su joyero una pieza que tiene un fuerte carácter simbólico

Se trata de un colgante que heredó tras la muerte de su madre en 1981

  • Andrea Mori
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La Reina Sofía ha retomado su agenda después de decir adiós a una de las personas más importantes de su vida. La madre del Rey Felipe VI perdió el pasado mes de enero a su hermana y confidente, la princesa Irene de Grecia. Su muerte no ha sido el único varapalo al que ha tenido que hacer frente doña Sofía en los últimos tiempos, sino que también ha afrontado el fallecimiento de su prima Tatiana Radziwill hace apenas unas semanas, así como el de su hermano pocos años antes, en enero de 2023.

Todas estas pérdidas han afectado profundamente a doña Sofía, ya que formaban parte de su círculo más cercano. La madre del Rey Felipe VI nunca ha sido una mujer de muchas amistades, como sí lo es Juan Carlos I, sino más bien de grupos pequeños con los que compartía sus inquietudes. Ahora ha tenido que ver cómo, a pesar de ser la hermana mayor, muchos de sus seres queridos se han quedado en el camino.

La Reina Sofía en Bilbao. (Foto: Gtres)

A pesar de la pérdida, doña Sofía tiene muy presente tanto a su hermana como a otras personas que han formado parte de su vida y han tenido un papel esencial en ella. Por ejemplo, hace unos días se cumplió un nuevo aniversario de la muerte de su madre, la reina Federica de Grecia.

En febrero de 1981, don Juan Carlos y doña Sofía se encontraban de vacaciones en Baqueira con sus hijos cuando tuvieron que regresar a Madrid de manera precipitada tras conocer que la reina Federica había fallecido a consecuencia de un paro cardíaco. La madre de la Reina se había sometido a una operación en los párpados que, en principio, no revestía ningún riesgo y de la que no se había informado a nadie. Sin embargo, el desenlace fue fatal. Por eso tanto la infanta Elena como la infanta Cristina son tan reacias a los tratamientos estéticos invasivos.

La Reina Sofía con el colgante de rubí de la reina Federica en 2014. (Foto: Gtres)

Para doña Sofía, la muerte de su madre fue todo un varapalo. También para la princesa Irene de Grecia, que estaba muy unida a su madre y que vivió con ella en La India. Su fallecimiento fue el comienzo de una nueva etapa para las dos hermanas, que ya nunca más se separaron. Hasta que el destino lo ha hecho inevitable.

La joya más especial de Reina Sofía 

Al igual que ocurre con otras mujeres de la realeza, también Federica dejó un importante joyero con piezas que han pasado a las generaciones posteriores. Sin embargo, hay algunas -y una en concreto- a la que la Reina Sofía tiene un especial apego. Estamos hablando del pendentif de rubíes, al que hay que sumar la tiara prusiana que tanto ella como la Reina Letizia llevaron en sus bodas. Esta diadema es probable que, por su carga histórica, acabe pasando a formar parte del joyero de los Borbones.

La reina Federica con el colgante de rubíes. (Foto: Gtres)

Sin embargo, a nivel personal, es el colgante de rubíes lo que más carga simbólica tiene. Se trata de un impresionante colgante con un rubí cabujón rodeado por dos filas de diamantes que perteneció a la reina Federica y que la Reina Sofía suele llevar con un collar de perlas australianas. La pieza se puede llevar a modo de colgante, pero también como broche y es una de las joyas que más lució la reina Federica a lo largo de su vida, sobre todo, en momentos importantes como el bautizo de Constantino o el del príncipe Pablo de Grecia y el del Rey Felipe VI. Tras su muerte, esta pieza pasó directamente a manos de doña Sofía.

A lo largo de los años han sido muchas las ocasiones en las que la madre del monarca ha escogido esta joya. En la proclamación de Felipe VI como jefe del Estado, pero también en los actos por el 70 cumpleaños de Carlos Gustavo de Suecia o en las bodas de varios de sus sobrinos.

La Reina Sofía en Atenas con el colgante de su madre. (Foto: Gtres)

El destino del pendentif

Esta pieza, al igual que el conjunto Niarchos, pertenece al joyero personal de la Reina Sofía y, hasta ahora, no se la ha prestado a ninguna de sus hijas. Tampoco a la Reina Letizia. Por eso no se puede especular sobre cuál será el destino de la joya en el futuro, aunque, dada la carga simbólica del colgante, es probable que lo legue a doña Elena o a doña Cristina. Quizás, siguiendo la tradición, sea la duquesa de Lugo la que acabe atesorando esta pieza y acabe, llegado el momento, en manos de Victoria de Marichalar. O puede que la Reina Sofía quiera que el pendentif siga vinculado a la Corona y se lo ceda directamente a la princesa Leonor. El tiempo despejará las dudas.

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