Viva la vida

Ana María Aldón, temblando, habla de su pasado: “No quiero parecerme a mi padre”

Ana María Aldón en 'Viva la vida' / Telecinco
Ana María Aldón en 'Viva la vida' / Telecinco

Ana María Aldón ha vuelto a ser la protagonista de Viva la vida. Sin embargo, esta vez su presencia en el plató televisivo no ha sido para hablar de su matrimonio con Ortega Cano, sino para dar a conocer sus orígenes y su vida antes de empezar su historia de amor con el torero. La de Sanlúcar, la pequeña de seis hermanos, siempre ha sido una niña muy valiente y luchadora. Su hermana Celia ha recordado que juntos eran una piña y, entre risas, ha confesado lo ligona que era la diseñadora, que en alguna ocasión ha sido la protagonista de romper corazones. Sin embargo, su vida no ha sido un camino de rosas y, tras hablar de su padre, la colaboradora de Telecinco se ha roto al recordar los malos momentos que vivió su familia por culpa de su progenitor. 

Ana María Aldón en 'Viva la vida' / Telecinco
Ana María Aldón en ‘Viva la vida’ / Telecinco

Ya en Supervivientes, Ana María se sinceró y, apagando su silencio, habló de su padre y la violencia física que durante tantos años vivieron en casa. Ante esto, sus familiares han contado en el plató cómo la colaboradora se ha enfrentado en varias ocasiones a él con el objetivo de defender a su madre de los golpes. Después de hacer un repaso de su vida, la mujer del diestro se ha enfrentado a la sala de los espejos, donde ha echado la vista atrás para hacer un balance de todo lo vivido. El programa ha querido definir su vida como: lucha, coraje y depresión. “Yo soy valiente y me he enfrentado a muchas cosas en mi vida”, se ha sincerado la diseñadora. Con un nudo en la garganta, Ana María ha confesado: “Yo tuve valor hasta que llegó un momento en el que yo no podía levantarme de la cama, no podía afrontar el día a día. Me caía”. Y es que, los duros golpes que ha sufrido han ido haciendo mella en su vida, hasta ser la mujer que es hoy en día. La entrada a prisión de Ortega Cano no fue una etapa bonita de su vida y, junto a su infancia marcada por la violencia de género, Ana María ha ido creando una identidad de la que hoy está muy orgullosa. 

Hermana de Ana María Aldón / Telecinco
Hermana de Ana María Aldón / Telecinco

Su infancia no fue nada fácil, pues tal y como ella misma ha explicado, su padre fue muy duro con ellos y trató muy mal a su madre. Tras esto y enfocada en los espejos que mostraban su aspecto físico, la colaboradora ha lamentado parecerse a su progenitor. “Físicamente me parezco a mi padre y no he querido nunca parecerme a él. Era un hombre muy trabajador y luchador. Siempre estaba trabajando, pero no siempre era para su familia”, se ha sincerado frente a una Emma García perpleja por sus declaraciones. Al hacer este balance, la diseñadora no ha podido emocionarse y, temblando por la dureza de sus palabras, se ha desecho en halagos hacia su madre: “Ojalá hubiese nacido yo como ella. Ojalá me pareciera en todo a ella. Es todo corazón”. Ana María, además, ha expresado los valores que le ha enseñado su familia. “Humildad, es uno de los valores. Son muy trabajadores, yo también lo soy. No tengo miedo al trabajo, no tengo miedo a enfrentarme a cosas nuevas y no lo he tenido”, ha empezado explicando. “También el corazón tan grande que tienen todos y, mayormente, el respeto con el que nos tratamos”, ha finalizado explicando la mujer de Ortega Cano, que está muy orgullosa de cada uno de sus hermanos y, en especial, de su madre Celia, a quien dice, le debe todo.

Ana María Aldón y su madre paseando / Gtres
Ana María Aldón y su madre paseando / Gtres

Tras protagonizar el emotivo encuentro con la sala de los espejos, la conductora del programa televisivo, aún conmocionada ha expresado a su amiga: “Estoy orgullosa de ti, compañera. Creo que has logrado muchas cosas y tienes muy claro tu camino”. Sin duda, un momento muy especial en el que Ana María, una vez más, ha sabido lidiar con su pasado de la mejor forma posible y abrir de par en par su corazón.

Lo último en Actualidad

Últimas noticias