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Descubrimientos arqueológicos

La arqueología española brinda por un nuevo hallazgo: las obras de la autovía SE-40 en Sevilla desentierran un tramo del acueducto romano de Itálica

  • Alejo Lucarás
  • Licenciado en Comunicación Social por la Universidad Nacional de Córdoba. Redactor SEO especializado en actualidad, ciencia aplicada, tecnología y fenómenos sociales, con un enfoque divulgativo y orientado a explicar al lector cómo los grandes temas de hoy impactan en su vida cotidiana.

Las obras de la SE-40, el anillo viario que debe descongestionar el tráfico de la capital hispalense, han sacado a la luz un hallazgo de interés para historiadores y arqueólogos andaluces. Bajo el terreno removido en el Aljarafe asoma un sorprendente acueducto romano del que se conocía la existencia por viejas crónicas, pero cuyos tramos permanecen en su mayoría ocultos.

Desde luego, hay que remarcar que la aparición no ha pillado del todo por sorpresa a los especialistas, que ya contaban con que este sector de la provincia guardaba restos de época antigua. Lo que ahora queda por saber es qué longitud tiene lo encontrado, cuándo se construyó esta obra hidráulica y qué ocurrirá con estos vestigios mientras la autovía sigue su curso.

Las obras de la SE-40 desentierran un tramo del acueducto romano de Itálica

Las catas arqueológicas incluidas en el proyecto han localizado decenas de metros de una conducción hidráulica romana en el tramo de la SE-40 que une Valencina de la Concepción con Salteras.

Según recogen varios medios locales, se trata de un fragmento del acueducto romano que abastecía de agua a Itálica, la ciudad levantada junto al Guadalquivir en el actual término de Santiponce.

Recordemos que este tramo de la autovía, adjudicado por 84,65 millones de euros, forma parte de la futura ronda de circunvalación exterior de Sevilla. Según defiende el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, la vía mejorará la movilidad metropolitana y la seguridad vial al quitar tráfico a la SE-30.

Y, por otra parte, las fuentes cercanas a la investigación arqueológica ya daban por probable que aparecieran restos en esta zona del Aljarafe.

Lo que hay que saber de esta sorprendente obra hidráulica de 36,5 kilómetros entre Tejada e Itálica

Para ahondar aún más en este imponente acueducto romano, cabe señalar que recogía agua en las fuentes de Tejada, en el término de Paterna del Campo (Huelva), y la conducía por gravedad a lo largo de unos 36,5 kilómetros hasta Itálica.

Así lo recoge la arqueóloga Alicia María Canto en su estudio sobre el acueducto, publicado en 1979 en la revista alemana Madrider Mitteilungen, un trabajo de referencia que partió de los datos reunidos en 1974 por ingenieros de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir.

El sistema en sí no se levantó de una sola vez. Sus captaciones iniciales estaban en el entorno del río Guadiamar y de La Coriana, mientras que el ramal procedente de Tejada (de entre 15 y 20 kilómetros, según las estimaciones) se añadió en el siglo II, en época del emperador Adriano.

Aquella ampliación respondía a una demanda de agua mucho mayor tras la reforma urbanística que el emperador impulsó en la ciudad de su familia.

Algunos datos sobre Itálica, la ciudad de Trajano y Adriano que necesitaba agua

Itálica fue fundada en el año 206 a. C. por Publio Cornelio Escipión tras la batalla de Ilipa (Alcalá del Río), y está considerada el primer asentamiento estable de Roma fuera de la península itálica.

De allí procedían Trajano y Adriano, los primeros emperadores de origen provincial. Bajo el segundo, la ciudad obtuvo el máximo rango de colonia con el nombre de Colonia Aelia Augusta Italica.

Esa promoción trajo consigo la llamada nova urbs, un barrio nuevo de calles trazadas a cordel (de entre seis y ocho metros de anchura), con aceras porticadas y una red de cloacas por la que puede caminar una persona. En cambio, la ciudad antigua (vetus urbs) quedó bajo el actual casco urbano de Santiponce, donde buena parte de sus restos siguen sin excavar.

En este sentido, las cifras que manejan los estudios sobre el abastecimiento de Itálica dan una idea de la escala de esta infraestructura:

Un acueducto romano que se especializa en aparecer por sorpresa

No es la primera vez que el trazado del acueducto romano de Itálica sale a la luz de forma inesperada. En abril de 2015, un niño de siete años de Gerena encontró junto al Guadiamar, mientras paseaba con su tío, la entrada de una galería oculta por la vegetación.

Mucho antes, en 1783, el padre Zevallos ya había seguido en una sola jornada los vestigios entre Gerena y Tejada, entonces bastante más visibles.

Todavía hoy se conservan restos de las conducciones originales en la barriada de Colina Verde, en Paterna del Campo. La SE-40, además, tiene antecedentes: en 2018, las obras entre Coria del Río y Almensilla dejaron al descubierto una alquería almohade del siglo XII. El nuevo tramo romano se suma así a la lista de hallazgos que la autovía acumula a su paso por el Aljarafe.

A modo de conclusión, cabe remarcar que la normativa andaluza de patrimonio deja en manos de la Consejería de Cultura la decisión sobre el destino de estos restos. Los caminos a seguir son: documentarlos y volver a cubrirlos, trasladarlos o integrarlos en la obra.

Mientras tanto, el tramo entre Valencina y Salteras seguirá compartiendo espacio con una conducción por la que, según los cálculos de los investigadores, corría agua hace casi 1.900 años.