Otoño

El manjar típico de Baleares en el Día de Todos los Santos imposible de encontrar en ninguna otra región española: si no te gusta te lo puedes poner al cuello

collar de panellets, dulces, postre
Recreación de un collar de panellets, bombones y caramelos con una moneda de chocolate al final.
  • Sofía Narváez
  • Periodista multimedia graduada en la Universidad Francisco de Vitoria, con un Máster en Multiplataforma por la Universidad Loyola. Editora en Lisa News con experiencia en CNN y ABC.

Apenas llega el otoño, los puestos de castañas y dulces como los huesos de santo y los buñuelos de viento llenan escaparates de toda España, pero también hay tradiciones que no salen de su tierra y que convierten las golosinas en un regalo para llevar puesto.

Así ocurre con el rosario de Todos los Santos, que en Mallorca llaman rosari ensucrat. Es un collar comestible que los padrinos regalan a sus ahijados cada 1 de noviembre y que los niños lucen por la calle hasta que se lo comen.

Qué es el rosario de Todos los Santos y por qué se cuelga al cuello

El rosario imita la forma del objeto religioso. Las cuentas son dulces ensartados en un hilo, como bombones, frutas confitadas, caramelos o panellets, unos dulces de mazapán típicos de Todos los Santos. Al final cuelga una pieza más grande, la patena, que hace las veces de medalla sobre el pecho.

Un cuaderno sobre las fiestas de Todos los Santos editado por el Ayuntamiento de Calvià recuerda que los padrinos jóvenes regalan el rosario a sus ahijados y que la patena tradicional era de calabaza confitada. Hoy es más habitual una gran moneda de chocolate envuelta en papel dorado.

Colgarlo tiene una lógica práctica. El niño lo lleva al cuello durante la jornada y va comiendo las cuentas una a una, de modo que el regalo dura todo el día. Además de los padrinos, lo regalaban los abuelos a los nietos y los padres a los hijos, y en muchas casas se compraba a la vez que las castañas, los panellets y los buñuelos de viento de la misma fiesta.

Cuál es el origen del rosario de Todos los Santos

El origen exacto no está documentado. La explicación más repetida lo relaciona con los panecillos que se llevaban a las tumbas el día de Todos los Santos y que después se repartían entre los pobres y los niños.

Con el tiempo, aquel pan austero dio paso a dulces de mazapán y, en el siglo XX, a las golosinas que prefieren los pequeños. El cambio de la patena de calabaza por la de chocolate responde al mismo gusto infantil, y hoy muchos combinan mazapán con caramelos y bombones.

La forma de rosario tiene que ver con el propio día. La Gran Enciclopedia Catalana recoge la antigua costumbre de rezar tres partes del rosario por los difuntos en Todos los Santos, y el collar dulce acercaba esa oración larga a los niños. Hoy la tradición convive con Halloween, aunque las pastelerías de Palma siguen llenando sus escaparates de rosarios a finales de octubre.

Receta para hacer en casa un rosario con panellets de piñones, coco, chocolate o café

La masa da para unos 30 o 40 panellets, suficientes para un collar completo.

  • 500 g de almendra cruda molida.
  • 400 g de azúcar glas.
  • Dos claras de huevo y una yema para pintar.
  • Unos 50 ml de agua.
  • Hilo grueso, una aguja de repostería y una moneda grande de chocolate.
  1. Mezclar la almendra con el azúcar, añadir las claras y el agua poco a poco y amasar hasta lograr una masa compacta.
  2. Envolver la masa en film y dejarla reposar en la nevera al menos cuatro horas.
  3. Dividirla en porciones y dar sabor a cada una con piñones, coco rallado, cacao puro o unas gotas de café.
  4. Formar bolitas del tamaño de una nuez, pintar las de piñones con yema y hornear a 220 grados entre seis y ocho minutos.
  5. Dejarlas enfriar, ensartarlas en grupos de diez separados por una pieza mayor y atar la moneda al final.

Los panellets deben salir del horno blandos, porque se endurecen al enfriarse. Con más tiempo, se secan y se rompen al pasar la aguja.

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