Liga: Real Madrid-Villarreal

Vinicius resucita al Mourinho de siempre

La expulsión del brasileño y las continuas tarjetas de Díaz de Mera a sus jugadores provocaron un gran enfado en el portugués en el partido de este sábado

Un descontento que manifestaron sus gestos y también su manera de dirigirse al árbitro; todo terminó en su incomparecencia ante la prensa, recordando al final de su primera etapa

Su protección al '7' madridista ha sacado su versión real

Mourinho

José Mourinho venía avisando. El ser de luz que volvió al Real Madrid a inicios del pasado verano era radicalmente distinto al que se marchó en 2013. Abordó en son de paz sus primeras comparecencias como entrenador madridista hasta que se empezaron a torcer las cosas para su equipo. Ahí ya comenzó a dejar ramalazos del Mou de siempre. Este sábado, un arbitraje nefasto del árbitro Díaz de Mera culminado con la expulsión a Vinicius provocó en el portugués un enfado mayúsculo. Éste ni siquiera atendió a los medios de comunicación en el Santiago Bernabéu.

Que Mourinho quería proteger a Vinicius a toda costa quedó claro desde el primer día. No sólo por ser un fijo en sus alineaciones hasta este último partido de Liga contra el Villarreal, en el que fue suplente, sino por la manera en la que habla del jugador. El portugués llegó a denunciar una campaña de acoso contra el brasileño en una de sus primeras comparecencias. Lo que no se esperaba es que la tarjeta roja que vio el ‘7’ en el Bernabéu generase el primer plantón de Mou a la prensa en su segunda etapa en el banquillo blanco.

Su enfado no era con los periodistas, a los que, por cierto, dio su opinión un día antes al asegurar que habían hecho el «ridículo» con su forma de tratar la polémica con Kylian Mbappé durante el parón de selecciones, sino por su enorme descontento con el arbitraje. Mourinho hubiese estallado en público, exponiéndose a una sanción que le podría haber impedido ejercer su labor de técnico contra el Sevilla (18 de octubre) y, especialmente, en el Clásico del Camp Nou contra el Barcelona (25 de octubre). Decidió morderse la lengua.

La expulsión del brasileño y las continuas tarjetas de Díaz de Mera a sus jugadores (seis amarillas y una roja con sólo ocho faltas cometidas) argumentaron su gran cabreo, el cual manfiestaba con gestos de incredulidad y también con su manera de dirigirse al colegiado, con el que intercambió más de una discusión. También con el cuarto árbitro. Todo ello dejó un asiento vacío en la sala de prensa del Bernabéu. Mourinho prefirió tragar veneno.

Los avisos de Mourinho

Como decimos, el Mou de siempre ya estaba ahí, pero el lío con Vinicius ha acabado de devolver esa versión. Unos días después de la derrota contra el Betis, se preguntó en voz alta si el árbitro de VAR no conocía el reglamento (por no ordenar la repetición del penalti fallado por Mbappé cuando Marc Bartra, defensa bético, había invadido el área) o si realmente no había querido rectificar la decisión del colegiado de La Cartuja.

Unos días después, dijo a los periodistas que pensaba que le preguntarían por penaltis que, a su juicio, debieron ser señalados en contra de Barcelona y Atlético. Lo último antes de su incomparecencia fueron sus críticas a Ortiz Arias y al CTA tras el derbi en el Metropolitano. «Es un árbitro pequeñito que sólo ha pitado partidos pequeñitos», expresó.

En principio, Mourinho se volverá a sentar frente a la prensa el próximo martes en la previa de la visita a la Roma en Champions. Ahí tendrá la oportunidad de relatar la valoración que calló acerca del arbitraje de Díaz de Mera y Muñiz Ruiz.

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