Real Madrid

El vestuario no se arruga ante un Bernabéu que dictará sentencia

Los jugadores están preparados para las consecuencias de una temporada insuficiente

Aun así, la directiva también es consciente de que la posible pitada venga orquestada por grupos de ultras

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El partido de este jueves en el Santiago Bernabéu no es sencillo para nadie en el Real Madrid. En cualquier otro escenario, recibir al colista y ya descendido Oviedo sería una oportunidad de oro para sacar tres puntos y seguir en la pelea por la Liga, algo que está muy alejado de la realidad del club blanco. Los jugadores que salten al césped a las 21:30 horas son conscientes de que cuando la megafonía les nombre en la previa del encuentro y toquen el balón por primera vez habrá pitos por parte de la afición, pero todos están preparados y mentalizados para ello.

Sin embargo, los futbolistas han entendido como algo lógico este clima de crispación que envuelve al Real Madrid, más si cabe tras la intensa rueda de prensa de su presidente, Florentino Pérez, que defendió a capa y espada a todos ellos. Los protagonistas del juego han dado un paso adelante pese a saber que los valientes que acudan este jueves al Bernabéu dictarán sentencia y buscarán señalados.

En este momento, a pesar de la delicada situación que vive el vestuario, los jugadores del Real Madrid han decidido dar la cara y todos quieren defender el escudo en estos tres partidos que quedan de temporada. De hecho, desde dentro del club apuntan que incluso Arda Güler quiere apurar para estar en la última jornada ante el Athletic Club. Tanto plantilla como directiva comprenden que el ambiente, con más o menos público, que les espera será caliente dada la crisis de resultados y otro año sin títulos, el segundo consecutivo.

Pero eso no oculta que muchos de esos abucheos y pitadas que les aguardan este jueves estén promovidos por los grupos de aficionados radicales que, por fortuna para el deporte, no pueden acceder al estadio. A esos que se refirió en múltiples ocasiones Florentino durante su comparecencia de este martes, en la que puso en valor el haber expulsado a los Ultras Sur entre finales de 2013 y principios de 2014, algo que le reconocen desde los clubes más reconocidos del mundo.

La influencia de los ultras

«Yo me presento (a las elecciones a la presidencia) porque hay un sector periodístico que se ha querido adueñar del club, que ha dicho que el Madrid es un caos. Luego están los ultras, los que se reúnen. No van a entrar nunca más. Los echamos. Me felicitan del mundo entero para decirme que ojalá todos los equipos hagan lo que ha hecho el Madrid: sacar a los ultras, a los violentos», expresó Florentino.

Además, afirmó que no le intimida que puedan volver a pedir su dimisión en los dos choques que restan de Liga en el Bernabéu: «Desde que quitamos a los Ultras Sur es una manía por echarme. Lo que más me felicitan es haber conseguido que no entren al estadio. Me da pena que piten a los jugadores, están para animar».

Los jugadores y un Bernabéu caliente

«Esto no es el circo romano. Es como si pitamos a los hijos, qué barbaridad más grande. A ver si el jueves es la primera vez que me gritan ‘Florentino dimisión’. Que vayan a las elecciones y que demuestren a quién quieren. Nunca se han enfrentado conmigo. Debe ser que me tienen miedo», retó el presidente del Real Madrid, sin dejar de defender a los jugadores.

Álvaro Arbeloa también comentó la importancia de defender la camiseta blanca cuando vienen mal dadas y unirse a la hinchada: «Siempre he dicho desde que estoy en esta silla que el Real Madrid es más fuerte cuando equipo y afición están unidos. En los momentos difíciles es cuando una familia está junta. Siempre volvemos, el Real Madrid siempre vuelve. Volveremos a ganar gracias al apoyo de nuestra afición y con eso cuento».

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