José Mourinho acabó el primer amistoso de pretemporada de su nuevo Real Madrid muy contento por alguna de las cosas que vio sobre el césped, pero también muy preocupado por un par de aspectos que le harán dormir algo menos durante estas tres semanas que restan antes del debut en Liga en el campo del Espanyol.
El entrenador portugués inició su segunda etapa al frente del Real Madrid con un empate ante la Fiorentina que, según el luso, dejó tres caras. Todas ellas físicas. Una fresco, otra cansado y otra súper cansado. Mourinho incidió mucho en el estado físico de su plantilla y desveló algo que le preocupa mucho.
«De los siete disponibles que tenemos, dos han entrenado tres días. Y luego Carlos, que está al despertar de un sueño todavía. Nos ha dado una ayuda y ha conocido un poco lo que es el Real Madrid. Me preocupa no tener a los otros con tres semanas de preparación. El lunes llegan Vini, Brahim y Bernardo. Los siguientes tendrán ya más minutos», desveló José Mourinho ante los medios de comunicación tras la disputa del primer amistoso de los blancos.
Quedan tres semanas para el inicio de Liga y Mourinho es consciente de que para ese partido ante el Espanyol no tendrá a todos sus jugadores al 100%. Y eso le preocupa mucho, porque sabe que los jugadores que menos preparados estarán en lo físico, son los que mayor calidad pueden aportar al equipo. No tener a los «buenos» con tres semanas de preparación es un dolor de cabeza para el luso.
La preocupación de Mourinho
No le está haciendo mucha gracia a Mourinho esta pretemporada tras Mundial, donde la mayoría de los internacionales van volviendo a cuenta gotas. Dejó claro que tuvo que meterle a Dumfries y a Endrick más de 70 minutos en las piernas con solamente tres días de entrenamiento porque no tenía más. Y no quiere que eso le pase en tres semanas con el inicio de la Liga.
Este lunes se incorporan Vinicius, Bernardo Silva y Brahim Díaz al trabajo. Y ni siquiera estos tres jugadores tendrán tres semanas limpias de curro como hubiese deseado Mourinho. Al menos tendrán una semana antes del siguiente amistoso y empezarán a coger rodaje sobre el terreno de juego el próximo sábado.
Más complicado lo tendrá Mourinho, y ahí nace su gran preocupación, con Tchouaméni, Mbappé, Konaté, Bellingham y Cucurella. Cinco jugadores capitales para su nuevo proyecto. Estos futbolistas llegaron hasta el final de la Copa del Mundo para disputar el partido del tercer y cuarto puesto y la final, y no volverán a Valdebebas hasta dentro de una semana, como mínimo. Quizás más. El entrenador luso entiende que mínimo necesita tres semanas con todo el equipo antes del primer partido oficial y ese deseo ya sabe que no se le va a cumplir.