El Real Madrid se queda sin plan tras el batacazo de Lisboa: «Es una vergüenza»
El Real Madrid abandonó Da Luz con sensación de vergüenza y con la certeza de que tienen que mejorar mucho para poder competir con la élite
Los blancos buscaban un mes de febrero libre de partidos entre semana y ahora se jugarán la vida en la Champions
Crónica: Naufragio de Champions
El Real Madrid llegó a Da Luz, tierra santa para el madridismo, con la intención de cerrar su clasificación en el top 8 de la Champions. Los blancos llegaban a este duelo terceros: la victoria les clasificaba sin problemas; el empate, al 99 por ciento; y la derrota, lo que sucedió, les dejaba fuera. Los blancos cayeron con estrépito y de una manera bochornosa, al mismo tiempo que hacían saltar por los aires todos los planes trazados hasta el momento.
La era Arbeloa comenzó mal para el Real Madrid. Una derrota bochornosa contra el Albacete en dieciseisavos de final de la Champions. Un batacazo donde poca culpa tuvo. Luego llegaron tres victorias consecutivas, dos especialmente importantes ante Mónaco y Villarreal, y la idea de que el mes de febrero iba a ser el momento perfecto para comenzar a cimentar el futuro.
El Real Madrid estaba y está muy preocupado por el nivel físico de sus jugadores. De una plantilla que, a la vista de la cúpula, no estaba bien trabajada. Por ello, con la marcha de Xabi, se hicieron cambios en la estructura, dando un peso muy importante a Antonio Pintus, que volvía a ser el jefe de la parcela física madridista.
Sin plan Pintus
La idea en este mes de febrero, que a priori iba a ser libre de partidos entre semana, era que Pintus comenzara su plan. Que llevara a cabo el famoso método Pintus, que tan buen resultado dio a los blancos en otros momentos. Cuatro partidos en un mes y muchos días para poder trabajar con tranquilidad en Valdebebas, ya que solo iban a tener que estar pendientes de la Liga, pero todo saltó por los aires en Da Luz.
Como si de una jugarreta del destino se tratase, en la portería donde el 24 de mayo de 2014 Sergio Ramos conectaba un cabezazo en el tiempo de descuento de la final de la Champions que daba al Real Madrid media Décima, este 28 de enero de 2026, en esa misma portería, Trubin, el portero, conectaba un testarazo en el último minuto del descuento para meter al Benfica en el playoff de la máxima competición continental y dar una estocada de las que duelen a los madridistas.
El plan, el camino trazado, saltó por los aires en Lisboa. También el golpe de realidad es tremendamente duro. El Real Madrid quería ver lo que no existía, ya que el entrenador es nuevo, pero los problemas son los de siempre. La plantilla de Arbeloa, la misma que tenía Xabi, debe rozar la excelencia para competir contra los equipos de élite, mientras que parece evidente que todavía les queda mucho para plantar cara a la superélite. Lisboa, Da Luz, tierra de evangelización madridista, dejó demasiadas costuras a la vista y rompió todos los planes trazados hasta el momento.