Esperando a Mbappé
Mbappé debe dar un paso al frente en una gran noche como será la que mide a Real Madrid y Bayern en la ida de los cuartos de final de la Champions
El francés está obligado a tirar del equipo para hacer válido eso que definieron como 'el Real Madrid de Mbappé' desde la cúpula
El inglés Michael Oliver pitará al Real Madrid en la ida de cuartos de Champions contra el Bayern
Llegó su turno. El mundo le va a mirar. El Bernabéu le va a juzgar. Mbappé está llamado a ser el líder del Real Madrid en la eliminatoria de cuartos de final de la Champions contra el Bayern. Porque sí, seamos realistas. Vinicius siempre está, siempre lo intenta, con más o menos acierto, pero es un fijo. No se puede decir lo mismo de Kylian, que por problemas físicos, entre otras cosas, no estuvo, por ejemplo, ante el Manchester City más allá de los últimos 20 minutos en el Etihad, cuando ya estaba todo el pescado vendido. Pero al mismo tiempo, al término de la pasada temporada, desde las altas esferas del club se decidió que este iba a ser el Real Madrid de Mbappé.
Por lo tanto, ahora le toca a él demostrar esos galones, aunque muchos todavía no se los haya terminado de ganar. La eliminatoria contra el Bayern puede ser un antes y un después para este proyecto. Para el llamado Real Madrid de Mbappé. Si los blancos no superan a los alemanes, terminarán la temporada en blanco. La segunda consecutiva.
Que sí, ya sé que el curso pasado se ganaron la Supercopa de Europa y la Intercontinental, pero seamos serios. Los títulos de verdad, los que se celebran, esos han caído en otras manos en los dos últimos años. El Barcelona se va a llevar dos Ligas, ya ha ganado una Copa y dos Supercopas de España, mientras que Atlético de Madrid o Real Sociedad levantarán la Copa el próximo 18 de abril en Sevilla. En Europa, el PSG reinó en Múnich y el primer Mundial de Clubes fue para el Chelsea.
En definitiva, Mbappé encara la recta final de su segunda temporada como jugador del Real Madrid con muchas opciones de no ganar un gran título. Duro, cuanto menos. Por eso, esta eliminatoria contra el Bayern tiene una importancia capital para el francés. Debe demostrar que puede liderar este proyecto en los días grandes, cuando la pelota quema y cuando se espera que el mejor jugador del planeta dé un paso al frente y tire del carro.
La rodilla está recuperada
Todo lo que se hizo mal con la rodilla, se terminó corrigiendo. Mbappé está recuperado y listo para la batalla contra el Bayern. El francés se juega mucho, tanto en lo colectivo como en lo individual. Una segunda temporada sin grandes títulos, a sus 27 años, sería una muy mala señal.
Eso sí, también parece excesivo señalarle como el problema. Con Mbappé en el campo, el Real Madrid ha disputado 92 partidos, con un 68,5% de victorias y una media de 2,14 puntos por encuentro. El francés, además, ha aportado 73 goles. Números muy notables.
Por contra, en los 15 partidos en los que no ha estado, el porcentaje de triunfos baja ligeramente hasta el 66,7%, aunque la media de puntos sube de forma casi inapreciable hasta los 2,20.
La conclusión estadística es clara: los resultados son muy similares con él y sin él. No hay un cambio sustancial que justifique señalarlo como el culpable de los males del equipo, aunque esa misma lectura también le aleja del papel de salvador.
Y es ahí donde está el reto. Dar un paso al frente. Convertir de verdad a este equipo en el Real Madrid de Mbappé. Justificar la apuesta de un club que nunca dudó en ponerlo en el centro de todo.