El Allianz Arena guardó un respetuoso minuto de silencio por Santamaría
El Allianz Arena guardó un respetuoso minuto de por el fallecimiento de José Emilio Santamaría, leyenda del Real Madrid
Ganó cuatro Copas de Europa con el equipo blanco
Falleció este miércoles 15 de abril a la edad de 96 años
El Allianz Arena guardó un respetuoso minuto de silencio por José Emilio Santamaría antes del arranque del Bayern–Real Madrid, perteneciente a la vuelta de los cuartos de final de la Champions. El uruguayo, fallecido este 15 de abril a los 96 años, fue una de las grandes leyendas del conjunto blanco y una figura imprescindible para entender la historia del fútbol tanto en Europa como en Sudamérica. Central elegante, sobrio y de enorme jerarquía, dejó una huella imborrable en el Real Madrid, donde conquistó cuatro Copas de Europa en una de las etapas más dominantes del club.
Nacido en Montevideo en 1929, hijo de emigrantes gallegos, Santamaría empezó a abrirse camino en el fútbol mientras trabajaba en el sector bancario. Sus primeros pasos los dio en el Club Atlético Pocitos, aunque pronto dio el salto al Nacional, donde se convirtió en referente. Debutó con el primer equipo en 1947 y firmó una trayectoria de más de una década en la que fue capitán durante 12 años y conquistó cinco Ligas uruguayas. Internacional con Uruguay en 25 ocasiones, rozó la gloria mundialista en 1954, cuando fue cuarto, aunque siempre le quedó marcada la espina del ‘Maracanazo’ de 1950, torneo que no pudo disputar.
Su gran salto llegó en 1957, cuando fichó por el Real Madrid. Bajo la presidencia de Santiago Bernabéu, se convirtió en uno de los mejores centrales de Europa y pieza clave de un equipo legendario. Compartió vestuario con figuras como Alfredo Di Stéfano, Ferenc Puskas o Paco Gento y levantó, además de las cuatro Copas de Europa, seis Ligas, una Copa del Generalísimo y una Copa Intercontinental. Su impacto fue inmediato y sostenido, siendo uno de los pilares defensivos de un equipo que marcó una era.
Gracias a sus orígenes, obtuvo la nacionalidad española en 1958 y ese mismo año debutó con la selección española, convirtiéndose en uno de los pocos futbolistas en defender dos países a nivel internacional. Disputó el Mundial de Chile 1962 con España, aunque la participación terminó en la fase de grupos. Tras colgar las botas en 1966, inició su carrera como entrenador, primero en las categorías inferiores del Real Madrid y posteriormente en la Federación Española, donde trabajó con selecciones juveniles y olímpicas.
También tuvo una etapa destacada en los banquillos del Espanyol, al que llevó a competir en Europa, antes de asumir el cargo de seleccionador nacional absoluto entre 1980 y 1982. Dirigió a España en el Mundial disputado en casa, una experiencia que terminó siendo amarga tras no superar la segunda fase y que supuso el final de su etapa al frente del combinado nacional. A partir de entonces, se alejó progresivamente del fútbol profesional, centrado en su vida personal y sus negocios, aunque siempre mantuvo el reconocimiento del mundo del deporte.
A lo largo de su carrera recibió numerosos homenajes y distinciones, como su inclusión entre los 50 mejores jugadores de la historia de la UEFA o su presencia en distintas instituciones vinculadas al Real Madrid y al fútbol español. Su legado, construido a base de talento, liderazgo y constancia, permanece como uno de los más sólidos de su generación.