El Real Madrid jugará una final con cuentas pendientes contra el Olympiacos este sábado en Abu Dabi (19:00 horas). Será la de la final de la nueva Supercopa de la Euroliga, una que reedita la de hace menos de cuatro meses en Atenas en la que los griegos se proclamaron campeones de Europa 13 años después venciendo a los blancos en un partido marcando por las acciones polémicas que cayeron de su lado. Los de Pedro Martínez llegan al choque después de vencer con épica al Dubai en la prórroga.
Esta vez, ambos llegan en una versión renovada tras un verano de cambios y dos plantillas que apenas han comenzado a adaptarse a jugar juntas. La del Olympiacos logró ganar a un Fenerbahce que mandó durante la primera semifinal casi completa, pero que sucumbió en un último minuto de infarto.
Como lo fue también el desenlace del Dubai Basketball-Real Madrid, que se resolvió en la prórroga y denotó que con Pedro Martínez a los mandos el conjunto blanco podría acostumbrarse a sufrir. Timothé Luwawu-Cabarrot puso seriedad en los minutos finales de su debut y su nuevo equipo está ahora a las puertas del que sería su primer título desde junio de 2025.
El Madrid deberá corregir su falta de contundencia en el inicio del encuentro, algo que le ha complicado notablemente su papel frente al Dubai. Además, ambos equipos vienen de pasar en la prórroga, por lo que llegan al choque con uno minutos extra en el cuerpo.
Jorge Martínez tiene una oportunidad de oro
Arrancar con buen pie no tiene precio. El entrenador sabe que está ante un escenario perfecto para demostrar que es el hombre indicado para asumir el puesto. Por un lado, está consiguiendo exprimir al máximo el rendimiento individual de jugadores como Tavares, pero también necesita mejorar algunos aspectos del juego, como el exceso de pérdidas.