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Psicología

La psicología sugiere que los adultos que bajan la mirada al hablar con otros no lo hacer por timidez, en realidad están pensando la respuesta correcta que deben dar

Un estudio publicado en Cognition analizó las conductas de las personas que tenían que producir palabras mientras observaban la cara de una persona enfrente, manteniendo contacto visual en todo momento. Concluyeron que cuando la conversación requería de momentos complicados donde la persona debía pensar lo que iba a decir, esta retiraba la mirada.

Este gesto suele aparecer después de una pregunta compleja, mientras se intenta recordar algún dato clave o se explica una situación con precisión. Los expertos en psicología sacaron conclusiones acerca de este comportamiento y el porqué ocurre.

Pérdida del contacto visual

Según realizaban el estudio, los psicólogos se dieron cuenta de que el gesto no aparece con la misma intensidad cuando la tarea es sencilla. Quitar la mirada del rostro ayuda a recordar un dato, a elegir entre varias respuestas o a intentar explicar algo complejo. La vista entra en modo automático, ya que el cerebro centra su atención en pensar y desvía su atención del rostro de la otra persona que genera distracción por las reacciones o gestos.

El que escucha mira a quien habla

Frontiers in Psychology examinó 29 investigaciones sobre el comportamiento de la mirada durante las conversaciones en personas adultas. Los patrones determinados fueron quienes tendían a mirar durante más tiempo a la otra persona; es el individuo que está escuchando. El emisor alterna con mayor frecuencia entre mirar al receptor y dirigir los ojos hacia cualquier punto.

El receptor del mensaje está pendiente del rostro de la otra persona para centrar su atención en él, detectar cambios emocionales y saber cuándo está terminada su intervención. Quien habla está pendiente de su discurso: organizar frases, recordar información y decidir qué decir después. La mirada en ocasiones se utiliza para conocer las reacciones de la otra persona ante una declaración, fijándose en el lenguaje corporal.

Otros significados

La concentración no es la única razón del desvío de la mirada, según indican los expertos. La timidez, el nerviosismo o la incomodidad pueden generar cambios en la trayectoria de la mirada. De la misma manera, sucede con diferencias culturales y hábitos personales.

Retirar la mirada en un momento de complejidad verbal no es lo mismo que retirarla de manera sistemática.