Curiosidades
Frases para la Historia

Marco Aurelio dejó esta reflexión para afrontar los problemas de la vida: «El dolor no se debe a la cosa en sí, sino a la importancia que tú le das»

  • Aitana Pascual
  • Aitana Pascual Cuesta (2001) es estudiante de Periodismo en la Universidad Francisco de Vitoria de Madrid desde el 2023. Escogió esta profesión por su gran vocación con la comunicación y la escritura. Hoy en día, tiene mucho interés por la historia, deportes y actualidad. Su principal objetivo es seguir formándose y aprender a contar los sucesos de forma clara y rigurosa.

Marco Aurelio fue emperador de Roma, pero también uno de los grandes representantes del estoicismo. Durante su vida escribió para sí mismo unas reflexiones que terminarían convirtiéndose en las conocidas Meditaciones. Entre ellas aparece una idea especialmente poderosa sobre el sufrimiento, ya que cuando algo externo nos aflige, no siempre es el acontecimiento por sí mismo lo que provoca nuestro malestar, sino la valoración que hacemos de lo ocurrido. Para el emperador, revisar ese juicio estaba, al menos en parte, bajo nuestro control.

El origen de la frase

La reflexión aparece en el libro VIII, apartado 47 de las Meditaciones. En el texto, Marco Aurelio plantea que, si algo externo provoca dolor, lo que realmente altera a la persona es el juicio que realiza sobre aquello que ha sucedido. Añade que ese juicio puede ser eliminado.

La frase debe entenderse dentro de la filosofía estoica, que concedía una importancia fundamental a distinguir entre aquello que depende de nosotros y aquello que escapa a nuestro control. Marco Aurelio no sostiene que los acontecimientos externos desaparezcan ni que cualquier sufrimiento pueda evitarse simplemente cambiando de pensamiento. Su planteamiento se dirige a la interpretación que hacemos de los acontecimientos y a la respuesta que elegimos adoptar ante ellos.

El poder de cambiar el juicio

En ese mismo fragmento, el emperador Marco Aurelio establece diferentes situaciones. Si el problema procede de algo externo, propone revisar el juicio que se ha formado sobre ello. Si, por el contrario, el malestar procede de una característica de uno mismo, plantea la posibilidad de corregirla. Y cuando una persona sufre porque no puede realizar algo que considera correcto, Marco Aurelio plantea una pregunta sencilla, ya que ¿por qué no actuar en lugar de quedarse únicamente en el sufrimiento?

Esta idea aparece también en otros capítulos de las Meditaciones. En el libro IV, por ejemplo, Marco Aurelio insiste en la importancia de no añadir interpretaciones innecesarias a aquello que sucede. La distinción resulta fundamental para comprender su pensamiento, ya que el acontecimiento y la valoración que hacemos de él no son exactamente la misma cosa. Para el estoicismo, aprender a diferenciarlos permitía conservar una mayor autonomía frente a las circunstancias.

Las Meditaciones no fueron concebidas originalmente como un libro destinado a convertirse en una obra filosófica para el gran público. Son anotaciones personales de Marco Aurelio, escritas durante su vida y conservadas posteriormente. Su contenido gira alrededor de cuestiones como la muerte, el deber, la disciplina, la fugacidad de la existencia y la necesidad de actuar de acuerdo con la razón.