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John Nash, matemático y premio Nobel de Economía 1994: «No hace falta ser matemático para tener intuición con los números»

  • Naiara Philpotts
  • Editora formada en la Universidad de Buenos Aires, con posgrado en lectura crítica. Escribo sobre ciencia, tecnología y actualidad. Soy escritora de novelas y gran aficionada a la ciencia ficción.

En una declaración de 2006, John Nash habló de la relación que cualquier persona puede tener con los números. Lo hizo a partir de Pi, una película que arranca con una larga serie de cifras en pantalla.

«No hace falta ser matemático para tener intuición con los números», afirmó según el portal de citas Quotepark.

¿Por qué John Nash creía que la relación con los números no es solo científica?

Nash mencionó Pi, una película que describió como «modesta y poco convencional». Según su recuerdo, la cinta empieza con una cadena de dígitos que recorre la pantalla y termina con la idea de un código oculto en la Biblia.

Para el matemático, sin embargo, ese sencillo gesto demuestra que «la relación con los números no es necesariamente científica».

«Incluso cuando estaba mentalmente perturbado, tenía mucho interés en los números», añadió Nash en la misma declaración.

En inglés, la frase original es «You don’t have to be a mathematician to have a feel for numbers». Una parte de la declaración aparece en Stop Making Sense (2015), un libro de Scott Wilson.

¿Quién fue John Nash, premio Nobel de Economía en 1994?

Según su autobiografía en la web oficial del Premio Nobel, John Nash nació el 13 de junio de 1928 en Bluefield, en el estado de Virginia Occidental (Estados Unidos). En el Instituto Carnegie de Tecnología de Pittsburgh empezó ingeniería química, pasó a química y terminó en matemáticas.

Una asignatura optativa de economía internacional lo llevó a la teoría de juegos, que desarrolló en la Universidad de Princeton con una tesis sobre juegos no cooperativos. Obtuvo el doctorado en 1950 y entre 1951 y 1959 dio clases en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT).

Sin embargo, a principios de 1959 aparecieron los trastornos mentales que lo llevaron a dejar su puesto.

Nash pasó varias temporadas en hospitales psiquiátricos y, según su relato, vivió unos 25 años de pensamiento en parte delirante antes de volver a razonar como un científico. El economista murió el 23 de mayo de 2015 en un accidente automovilístico.

Los nuevos premios Nobel de Economía 2026

El 12 de octubre de 2026, la Real Academia Sueca de Ciencias concedió el Premio Nobel de Economía a dos economistas nacidos en Estados Unidos: Robert E. Hall y Michael Woodford.

Según la web oficial del Premio Nobel, Hall y Woodford recibieron el galardón «por los fundamentos microeconómicos de la estabilización macroeconómica».

Hall nació en Palo Alto en 1943 y es profesor en la Universidad de Stanford. Woodford nació en Chicopee en 1955 y enseña en la Universidad de Columbia. Ambos se doctoraron en el MIT.

Según la academia, durante las crisis del petróleo de los años 70, los modelos keynesianos dejaron de funcionar. En lugar de reducir el desempleo, provocaron una inflación descontrolada. Muchos economistas llegaron a pensar que la política de estabilización hacía más daño que bien.

Por su parte, Hall y Woodford reconstruyeron esos modelos sobre una base microeconómica, en la que hogares y empresas miran al futuro cuando deciden cuánto ahorrar o qué precios fijar. Así, los gobiernos y los bancos centrales pueden orientar la economía al comunicar sus planes.

«El trabajo de los galardonados nos ha dado una base teórica estable para los modelos que hoy usan los bancos centrales y los gobiernos de todo el mundo. Con ellos, estamos mejor preparados para afrontar las sacudidas de la economía, como las crisis energéticas o los cambios repentinos en el consumo de los hogares», explicó John Hassler, presidente del Comité del Premio de Ciencias Económicas.