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Frases para la Historia

La importante reflexión de Stephen King, escritor de 79 años: «Nunca mentimos mejor que cuando nos mentimos a nosotros mismos»

  • Aitana Pascual
  • Aitana Pascual Cuesta (2001) es estudiante de Periodismo en la Universidad Francisco de Vitoria de Madrid desde el 2023. Escogió esta profesión por su gran vocación con la comunicación y la escritura. Hoy en día, tiene mucho interés por la historia, deportes y actualidad. Su principal objetivo es seguir formándose y aprender a contar los sucesos de forma clara y rigurosa.

A veces, las mentiras más difíciles de reconocer no son las que contamos a los demás, sino las que nos repetimos para no afrontar una realidad incómoda. Stephen King es uno de los escritores más populares de la literatura contemporánea y resumió esta contradicción en una frase que sigue despertando interés décadas después de su publicación. «Nunca mentimos mejor que cuando nos mentimos a nosotros mismos» La reflexión aparece vinculada a su novela It y plantea una cuestión universal, ya que hasta qué punto somos capaces de engañarnos para proteger nuestras propias creencias.

La frase de Stephen King sobre el autoengaño

La cita del escritor estadounidense no es una reflexión aislada de su universo literario. La frase aparece recogida entre los pasajes destacados de It, la novela de terror publicada en 1986, en la que Stephen King explora los miedos infantiles, los recuerdos y las consecuencias de enfrentarse a experiencias que los personajes preferirían olvidar.

«Nunca mentimos mejor que cuando nos mentimos a nosotros mismos» pone el foco en una contradicción muy humana, ya que podemos convencernos de que actuamos correctamente incluso cuando existen motivos para cuestionar nuestras decisiones. En ocasiones, reconocer un error obliga a revisar una opinión, aceptar una decepción o admitir que una situación no es como nos gustaría. El autoengaño permite aplazar ese enfrentamiento, aunque no necesariamente resuelve el problema.

Por qué nos cuesta reconocer la verdad

Las personas no siempre interpretan los acontecimientos de forma completamente objetiva. Las expectativas, las emociones y las experiencias anteriores pueden influir en cómo entendemos lo que sucede a nuestro alrededor. Por eso, ante una situación incómoda, alguien puede restar importancia a determinadas señales o buscar explicaciones que confirmen aquello que ya desea creer.

Esta tendencia se relaciona con el llamado sesgo de confirmación, un fenómeno estudiado en psicología que describe cómo podemos favorecer la información que respalda nuestras creencias previas. No significa que toda explicación personal sea una mentira deliberada, sino que nuestra percepción puede estar condicionada por aquello que esperamos encontrar. La frase de Stephen King invita precisamente a detenerse y preguntarse si estamos analizando los hechos o simplemente buscando razones para seguir pensando lo mismo.