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Trucos de cocina

Los expertos cocineros lo tienen muy claro: «Si vas a asar castañas en tu freidora de aire, no deben quedar montadas unas sobre otras, sino esparcidas por toda la base»

  • Sofía Narváez
  • Periodista multimedia graduada en la Universidad Francisco de Vitoria, con un Máster en Multiplataforma por la Universidad Loyola. Editora en Lisa News con experiencia en CNN y ABC.

En otoño, con la llegada del frío, vuelven también los puestos callejeros de castañas, y si bien comprar un cucurucho recién hecho es todo un clásico de la temporada, muchos prefieren hacerlas en casa, con su propio toque y a mano siempre que les apetezcan.

En este caso se preparan en la freidora de aire, donde el asado dura menos de 20 minutos, y el resultado depende sobre todo de cómo se colocan en la cesta, un detalle que muchos pasan por alto al llenarla de golpe.

Por qué las castañas no deben quedar montadas en la freidora de aire

La freidora de aire funciona como un pequeño horno de convección: un ventilador mueve aire muy caliente alrededor de los alimentos. Para que ese aire llegue a cada castaña, tienen que quedar repartidas por toda la base de la cesta, en una sola capa.

Cuando se amontonan, el flujo se rompe. Las de abajo quedan tapadas y se cuecen con su propio vapor, igual que unas verduras en una olla tapada, así que salen húmedas y correosas en lugar de tostadas. Las de arriba, en cambio, reciben todo el calor y pueden quemarse antes de que las demás estén hechas.

La colocación también influye a la hora de pelarlas. La cáscara necesita un calor fuerte y uniforme para secarse y curvarse hacia fuera, y si no lo recibe, la piel interior sigue pegada a la pulpa. Si son muchas, es mejor asarlas en dos tandas que llenar la cesta de una vez. Los modelos de doble cesta o tipo horno permiten repartir más cantidad en cada tanda.

Cuánto tiempo necesitan las castañas en la freidora de aire

El tiempo depende de la potencia de cada aparato y del tamaño del fruto. Como referencia, estos son los pasos:

  1. Hacer un corte en cruz en la parte abombada de cada castaña para que no revienten.
  2. Dejarlas en remojo en agua durante una hora y secarlas bien.
  3. Repartirlas en la cesta sin que se toquen y programar la freidora a 190 grados entre 15 y 17 minutos.
  4. Sacar la cesta a mitad de tiempo, agitarla y volver a introducirla.
  5. Envolverlas en un paño al terminar y dejarlas reposar unos cinco minutos antes de pelarlas.

El remojo de una hora ablanda la cáscara y ayuda a que la piel interior se despegue, y el reposo en el paño termina el trabajo con el vapor que guardan dentro. Las freidoras pequeñas o de menor potencia pueden necesitar unos minutos más, igual que las castañas grandes. La señal fiable es que el corte se abra del todo y un palillo entre en la pulpa sin resistencia.

Cómo condimentar las castañas asadas en la freidora: romero, canela, miel o pimentón

Los aliños funcionan mejor antes de meterlas en la cesta o justo al sacarlas, cuando todavía están muy calientes. Para una versión salada, basta con mezclarlas con un poco de aceite de oliva virgen extra y unas ramitas de romero o tomillo fresco, y terminar con sal en escamas. Conviene no pasarse con el aceite, porque el exceso gotea y humea en el fondo de la cesta.

La versión dulce lleva mantequilla derretida, pincelada a mitad de cocción, y una mezcla de canela y azúcar moreno por encima. Para glasearlas, hay que sacarlas dos minutos antes del final, embadurnarlas con miel y una pizca de sal fina y devolverlas a la cesta para que la miel se caramelice sin quemarse.

La opción más sorprendente es el pimentón de la Vera mezclado con aceite antes del asado. Su toque ahumado recuerda al de las castañas asadas con leña, y combina bien con un vaso de vino tinto joven o con una taza de chocolate caliente.