'Realities'

El pastizal que movía ‘GH’ con su estreno hace 26 años en Telecinco: 42.000 € por 24 minutos para el concursante peor pagado

Los concursantes de la 1ª edición de 'Gran Hermano' se hicieron de oro con el 'reality', bolos, exclusivas y otros programas

Jorge Berrocal pasó de "cobrar 329.000 pesetas por jugarse la vida en Bosnia" a ingresar "42.000 € en 24 minutos" tras 'GH 1'

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Ismael, Mercedes Milá, Iván, Ania y Jorge en 'GH 1'. (Telecinco)
Paula M. Gonzálvez

Inventor del edredoning en Telecinco, trovador -«¡quién me pone la pierna encima para que no levante cabeza!»- y uno de los concursantes de la primera edición de Gran Hermano (GH 1) que ganó un verdadero pastizal, aun siendo de los que menos dinero ingresó. Jorge Berrocal apenas duró 29 días en la casa de Guadalix de la Sierra, que abandonó voluntariamente, pero es uno de los rostros más conocidos del reality que llegó a la televisión española hace 26 años.

Mercedes Milá abrió la casa de GH a la audiencia de Telecinco el 23 de abril del año 2000, en una edición que marcó unos datos estratosféricos, impensables en la actualidad: una media superior a 7,7 millones de personas (51,2% de share) siguieron la primera edición de Gran Hermano, cuya gala más vista alcanzó los 9,9 millones de espectadores (54,3% de cuota de pantalla). Con esos números, el programa era una mina de oro en todos los sentidos.

GH se promocionó como un espacio nacido de un experimento sociológico: 10 anónimos que no se conocían tampoco entre sí, sometidos al encierro y la convivencia y observados las 24 horas del día. Lo nunca visto en España, idea del conocido productor neerlandés John de Mol, una de las 500 personas más ricas del mundo que desarrolló el formato entre 1997 y 1999. Un visionario e impulsor de la telerrealidad.

Los concursantes entraron completamente vírgenes al reality, sin saber muy bien a qué se enfrentaban en un tipo de programa ahora corrompido en parte por quienes lo estudian antes de participar en él. Esto hizo que muchos de ellos calaran entre la audiencia y se convirtieran en un reclamo por el que empresarios de la noche y de la televisión los querían en sus negociados.

Así, fue Ismael Beiro quien se llevó el maletín con 20 millones de las antiguas pesetas, aunque otros no se quedaron atrás a la hora de aprovechar el tirón para llenarse los bolsillos. Cobraban 125.000 pesetas por semana dentro de la casa, menos de lo que se empezó a ofrecer después, al tratarse de algo tan nuevo. Tras ello, con varios bolos a la semana, no les costaba ingresar cerca de 30.000 euros en un mes. Esas cantidades se dispararon con los años: Paula (GH 15), ingresaba 900 euros por hora de bolo, con una agenda repleta de ellos a cinco meses vista.

Pero… «el dinero de la tele entra rápido y se va rápido», según Jorge Berrocal. Fue uno de los iconos de GH 1, un militar que pasó de «cobrar 329.000 pesetas por jugarse la vida en Bosnia» a hacer programas en los que ingresaba «42.000 euros en 24 minutos» en su mejor momento. «Y soy de los que menos he ganado, eran otros los más reclamados para los bolos», ha revelado en Ex. La vida después. Su cuenta bancaria siguió subiendo con otros recursos: a los 4 días de abandonar la casa, le prohibieron salir de su domicilio para que nadie lo fotografiara y no reventaran una exclusiva con una revista por la que le pagaron 2,5 millones de pesetas.

Jorge Berrocal rentabilizó su concurso. No sólo pasó por el primer GH, también trabajó en Crónicas marcianas -el late night más longevo y más visto de la historia en España-, y participó en Hotel Glam y en GH El Reencuentro. Todo ello después de «abrir una puerta y entrar en un mundo nuevo que se convirtió en una forma de vida incómoda, que había que saber llevar», ha declarado, «una corriente que te arrastra».

Luego, cuando «el teléfono dejó de sonar de manera gradual, tuvo que dar el 200%» al volver a su trabajo en el aeropuerto de Málaga, donde transporta las maletas de la terminal a los aviones. Ahora, algunos de los famosos que lo llamaban «ni le miran a la cara» si se lo cruzan. «Esto siempre tiene un punto y final», remata el concursante del programa de entretenimiento más visto de la historia en España.

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