Sólo 50 unidades y un precio de casi 160.000 euros: así es el nuevo TAG Heuer Monaco que sustituye las agujas por pistones
El reloj que Steve McQueen llevó en ‘Le Mans’ vuelve al mercado y podría superar los 2 millones
El Tag Heuer para aventureros que no necesita pila
Hay relojes que destacan por su diseño, otros por su precisión y unos pocos por atreverse a cuestionar las reglas de la relojería tradicional. Eso es precisamente lo que ha conseguido TAG Heuer con una de las interpretaciones más sorprendentes de su icónica colección Monaco. La firma suiza, estrechamente ligada al automovilismo desde hace décadas, ha presentado una pieza que lleva esa conexión al extremo: un reloj en el que las horas no se muestran mediante índices convencionales ni agujas tradicionales, sino a través de un sistema inspirado en los pistones de un motor de altas prestaciones. Una creación que combina ingeniería, espectáculo visual y un guiño constante al universo de las carreras, demostrando que todavía quedan territorios por explorar dentro de la alta relojería.
Una leyenda del automovilismo que sigue reinventándose
Hablar del TAG Heuer Monaco es hablar de uno de los relojes más reconocibles de la historia. Nacido en 1969, se convirtió rápidamente en un icono gracias a su caja cuadrada, una rareza absoluta en una época dominada por diseños redondos. Además, fue uno de los primeros cronógrafos automáticos de la industria y alcanzó fama mundial cuando apareció en la muñeca de Steve McQueen durante el rodaje de la película Le Mans.
Desde entonces, la colección Monaco ha servido como laboratorio creativo para TAG Heuer. A lo largo de los años ha dado vida a ediciones especiales, movimientos experimentales y diseños que han ampliado los límites de la relojería contemporánea. La nueva propuesta continúa esa tradición, aunque lo hace desde una perspectiva mucho más radical.