El rincón de España en el que Ana Obregón quiere pasar sus próximos veranos cuando se despida de Mallorca
Ana Obregón no consigue vender su paraíso mallorquín: rebaja 10 millones y se rompe al hablar de sus recuerdos
La finca de los veranos de Ana Obregón en Mallorca se rebaja 10 millones y sale a la venta por 25 millones
Ana Obregón ha vuelto a la rutina después de pasar unos días de descanso en El Manantial, la residencia familiar que posee en Mallorca y en la que ha pasado la mayoría de sus veranos. Para la actriz, este inmueble es mucho más que una simple casa de vacaciones: se ha convertido con el paso de los años en un auténtico refugio y en un lugar cargado de recuerdos imborrables junto a sus seres queridos. Es precisamente ese enorme valor sentimental el que hace que desprenderse de la propiedad y colgar el cartel de Se vende esté siendo un complicado trance para ella.
Aunque Obregón prefiere mantener cierta discreción en torno al futuro de la vivienda y no entrar en demasiados detalles sobre la venta de la misma, en sus últimas declaraciones ha reconocido que podría haber disfrutado ya de su último verano en ella. «Hemos pasado dos semanas preciosas. […] Pero yo creo que va a ser el último verano allí. Y da pena, sinceramente», confesaba ante los micrófonos de Europa Press. Unas palabras con las que ha dejado patente la tristeza que le produce pensar en una posible despedida definitiva de la casa. Pero no solo eso, ya que también podría interpretarse como que el proceso de venta estaría muy cerca de resolverse (aunque aún no hay nada confirmado al respecto).
Sea como fuere, lo que parece evidente es que Ana ya contempla un escenario nuevo para los próximos veranos en los que El Manantial no tiene cabida. Una cuestión que los reporteros han querido conocer de primera mano y que la protagonista de Ana y los 7 no ha tenido problema en responder con su habitual naturalidad ante las cámaras. «No sé aún nada, porque no lo he pensado. Pero creo que me iré hacia el norte. Buscaré algo fresquito», señalaba. De esta manera, Ana ha comenzado a imaginar unos veranos muy diferentes, probablemente lejos de las altas temperaturas del Mediterráneo y uniéndose así a otros rostros conocidos que siempre prefieren huir del calor en esta época, como es el caso de María Pombo y sus hermanas, entre otros muchos.