Nacho Aragón entra en la empresa de su padre con 105 millones en activos tras abrir una churrería y negocios de moda
Nacho Aragón ha construido una sólida trayectoria empresarial al margen de la televisión
El hijo de Emilio Aragón ya factura más de medio millón de euros anuales
Su entrada en la estructura empresarial confirma el inicio del relevo generacional
Mientras muchos le conocen simplemente por ser el marido de la influencer Bea Gimeno o por ser el hijo pequeño de Emilio Aragón, Nacho Aragón lleva años construyendo un perfil empresarial completamente distinto al de su padre. No ha querido dedicarse a la televisión, tampoco a la música ni al mundo del espectáculo que convirtió a la familia Aragón en una de las más influyentes de España durante varias décadas. Su apuesta ha sido otra: convertir el estilo de vida, la gastronomía y la moda sostenible en un auténtico negocio. Y los números demuestran que la jugada empieza a salirle bien.
A sus 31 años, el empresario ya participa en varias sociedades que abarcan desde la moda hasta la restauración premium, controla un grupo que factura más de medio millón de euros al año únicamente con uno de sus proyectos estrella y acaba de incorporarse al órgano de gestión de Caribe Music, el holding creado por su padre que administra más de 105 millones de euros en activos. Una incorporación que supone mucho más que un simple nombramiento administrativo: es la confirmación de que la familia Aragón ya está preparando el relevo generacional de uno de los patrimonios empresariales más importantes vinculados al sector audiovisual español.
Lejos de vivir únicamente del apellido, Nacho comenzó su aventura empresarial en 2018, poco después de finalizar sus estudios de Administración de Empresas en Estados Unidos. Lo hizo junto a sus amigos de la infancia Jaime Gil y Rodrigo Fernández, fundando Neutrale, una firma de ropa sostenible que nacía con una filosofía radicalmente distinta a la de las grandes cadenas textiles. Mientras la industria apostaba por lanzar nuevas colecciones cada pocas semanas, ellos defendían exactamente lo contrario: producir menos, vender mejor y fabricar únicamente prendas básicas, unisex y elaboradas con algodón reciclado en talleres de España y Portugal.
Aquella idea, que en un principio podía parecer una marca dirigida a un nicho muy concreto de consumidores, terminó convirtiéndose en la piedra angular de un grupo empresarial mucho más ambicioso. Hoy Grupo Neutrale S.L. funciona como una sociedad holding cuya finalidad es gestionar las distintas participaciones empresariales del universo creado alrededor de la marca. Un movimiento habitual cuando una empresa deja de depender de un único negocio y comienza a diversificar su actividad. En otras palabras, Neutrale ya no es únicamente ropa; es una estructura empresarial.