Lourdes Montes desvela la vergüenza que sintió durante sus primeros meses de relación con Fran Rivera: «Casi me muero»
Uno de los momentos que más la impactó fue descubrirse ocupando la portada de una revista en traje de baño
Montes también aprovecha para desmontar la idea de que solo quienes conceden exclusivas acaparan la atención mediática
Quince años después de que su vida diera un giro radical, Lourdes Montes ha echado la vista atrás para recordar el que, probablemente, fue el verano que lo cambió todo. La diseñadora ha compartido con sus seguidores una reflexión cargada de nostalgia tras encontrar una revista de agosto de 2011, cuando acababa de iniciar su relación con Fran Rivera y comenzaba, sin pretenderlo, su exposición pública.
A través de sus redes sociales, Lourdes ha explicado cómo ese hallazgo le ha hecho revivir aquellos meses en los que pasó de ser una joven completamente anónima a convertirse en uno de los rostros más perseguidos por la prensa del corazón.
«Esta tarde ha aparecido, en casa de mi madre, una revista de agosto de 2011, mi primer verano con Fran», comienza relatando la diseñadora, dando paso a una serie de recuerdos muy personales sobre aquella etapa.
Uno de los momentos que más la impactó fue descubrirse ocupando la portada de una revista en traje de baño, una imagen que todavía hoy recuerda con asombro. «Recuerdo perfectamente cuando me vi en la portada de una revista en biquini, casi me muero… Imaginaos para alguien totalmente ajena a este mundo el cambio que supuso… (Esto es para contárselo a aquellos que dicen que, si no vendes exclusivas, no publican cosas sobre ti)», escribe con el sentido del humor que caracteriza muchas de sus publicaciones.
Montes también aprovecha para desmontar la idea de que solo quienes conceden exclusivas acaparan la atención mediática. Según recuerda, durante aquel verano su presencia fue constante en las revistas del corazón, coincidiendo con el inicio de su romance con el diestro.
«Ese verano salí en todas las publicaciones, cada día y en cualquier lugar de España, y he de decir que jamás tuve problemas con ningún fotógrafo; todo lo contrario, siempre han sido amables y respetuosos y, de hecho, creo que tienen una profesión a veces muy difícil y muy ingrata, pero para mí fue un cambio de vida radical y duro», asegura.