Alba Díaz desvela el consejo de su madre, Vicky Martín Berrocal, para lanzar su primera colección: «Sé libre para crear y diviértete»
COOL se ha dado cita con Alba en Victoria, en Velázquez 49
La hija de Vicky Martín Berrocal ha creado su primera colección de moda
Hay apellidos que pesan, otros que abren puertas y algunos que, con el tiempo, una aprende a llevar como parte de su propia historia. Para Alba Díaz, el suyo está inevitablemente ligado a la moda, a una casa en la que las conversaciones sobre tejidos, siluetas y mujeres han formado parte del paisaje cotidiano. Ser hija de Vicky Martín Berrocal significa crecer cerca de una industria exigente, pero también contemplar desde dentro el trabajo, la intuición y la pasión que hay detrás de cada colección. Ahora, Alba ha decidido aportar su propia mirada.
Nos recibe en Victoria, la tienda de su madre en la madrileña calle Velázquez, para presentar ‘Aquí Cabemos Todas’, una colección que nace de una inquietud personal y de una idea que llevaba tiempo rondándole: ¿Por qué tantas mujeres siguen sintiendo que la moda no está hecha para ellas?
«Creo que ha sido una manera de bajar a tierra todo lo que pienso y todo lo que defiendo», nos cuenta. Cuando le hablamos de su debut como diseñadora, sonríe con cierta prudencia. «Es verdad que me llamáis mucho diseñadora, pero me da bastante respeto, porque respeto muchísimo la profesión». No quiere apropiarse de una palabra a la ligera. Prefiere entender este proyecto como una primera forma de materializar sus convicciones. Aunque, como le dijo su madre, quizá ese camino llevaba tiempo dibujándose sin que ella misma fuera del todo consciente.
«Creo que, de normal, no cabemos todas»
Una colección nacida de una necesidad
«Los tiempos de Dios son perfectos», dice Alba cuando le preguntamos por qué ha llegado ahora este proyecto. Desde pequeña imaginaba una moda en la que pudieran reconocerse mujeres diferentes, sin tener que encajar en un molde previo. También quería poner palabras a esas críticas sobre el cuerpo que, en mayor o menor medida, tantas han recibido alguna vez.
La colección abarca tallas de la 34 a la 50, pero su propósito no se limita a ampliar el tallaje. El trabajo se ha centrado también en conseguir que las prendas se adapten a distintas proporciones y acompañen el cuerpo en lugar de imponerle una forma determinada. «Queríamos que favoreciera a todo tipo de cuerpos», explica. «Que las prendas se amoldaran a tu figura y que se sintieran como una segunda piel».